El extraordinario jovencito Jordán Carrillo y el brasileño Juninho Vieria, festejan el gran gol que el primero le hizo al Pachuca eliminándolo de semifinales. Fuente de la foto: https://www.facebook.com/photo/?fbid=

El equipo Pumas de la UNAM solía ser descrito en el pasado reciente como un conjunto ‘aburrido’ y al que no le ‘brotaba’ esa alma que muestran en los clásicos y en las finales los clubes Águilas del América y Chivas del Guadalajara.

Incluso su afición aunque ama a sus jugadores y los anima con el tradicional grito: de ¡Goya! Y el Cachún, Cachún, Ra, Ra, Ra!, tal vez esperaba uno menos técnico y más popular. Cosas de estilo y que movería al debate.

¡VOLVERÁN A ENTREGARSE!

Pero aunque sus números hablan por si solos: 7 veces campeones de la Liga MX y tres derrotas en la final vs. el América, hablan de consistencia pero también siembran la duda.

Lo que no dejó duda alguna fue la forma en que sus seguidores gritaron y se entregaron al equipo del Alma Mater emocionados la noche del sábado 16 de mayo en el Estadio Universitario y cómo sus jugadores les respondieron con una entrega y pasión que hace mucho no se veía en el grupo ahora dirigido con sapiencia por el ex futbolista Efraín Juarez.

El impresionante gol anotado al portero de El Pachuca en tiro libre -y de considerable distancia- por el joven Jordán Carrillo pareció la culminación de una obra maestra, y el final feliz de una película que quizás no habría tenido un mejor argumento.

EL DESAFÍO

Ahora el desafío de estos Pumas que conquistaron con merecimiento propio su derecho a estar en la final del fútbol mexicano, será enorme, pues enfrente tendrá a un equipo experimentado y con harto colmillo en este tipo de pruebas: el Cruz Azul.

Y es que aunque los Pumas terminaron en el primer lugar de la tabla con un fútbol vertical y exquisito, los cementeros del Cruz Azul confirmaron un lugar dejando afuera a las Chivas del Guadalajara, tercero en la tabla durante la temporada regular, en la casa del conjunto jalisciense, dejando en la tristeza y en- un silencio incómodo a sus aficionados que esperaban verlos ganar en su estadio, Akron.

A DEMOSTRARLO

Todo lo definirán los juegos de ida y vuelta, con la ventaja de que la final deberá disputarse en el Estadio Universitario, pero no hay que perder de vista que esa aparente ventaja era igual para el Guadalajara, y hoy están fuera.

Todo hace suponer que pase lo que pase estos Pumas tienen Alma y Corazón y parecen dispuestos a entregarlos dentro del campo para llevarse su octava corona, pero antes ¡tendrán que demostrarlo!. Suerte a ambos y que gane el mejor.