Una comunidad inmigrante, en su mayoría de latinos, que se enfrenta a nuevos retos
VISTA.- Localizada al noroeste del condado de San Diego, lo que es la actual ciudad de Vista fue originalmente habitada por la tribu indígena Luiseño, pero con la llegada de los misioneros españoles surgiría La Misión de San Luis Rey en 1978, a la que pertenecería esta comunidad.
Su origen data de los ranchos Buena Vista, Guajome, Agua Hedionda y Los Manos, pero al igual que ocurrió con el resto de las comunidades del norte del condado, la independencia de México y la posterior guerra de Estados Unidos con el vecino país, que concluiría con anexión de su territorio con los Tratados de Guadalupe-Hidalgo, de 1848, fueron cruciales en la demarcación del nuevo territorio.
Crecimiento explosivo
Hoy Vista es una ciudad con una población que en estimaciones, de 2018, de la Asociación de Gobiernos de San Diego (SANDAG), rebasaba los 101 mil habitantes, con alrededor del 30% de población inmigrante, en su mayor parte latinos (mexicanos).
Los datos demográficos históricos muestran asimismo que fue en la década que va de 1950 a 1960, cuando se da, en la comunidad de Vista, el crecimiento poblacional más explosivo, en coincidencia con el arribo de miles de inmigrantes contratados en el llamado Programa Bracero. Y luego de variaciones al alza entre 1970 a 1990, los números empiezan a desplomarse en la últimas dos décadas, tendiendo a una mayor estabilización poblacional.
Comunidad de grandes desafíos, en busca de cura a viejas heridas
Sin embargo, como es natural y característico de la mayoría de las ciudades del norte del condado, las estadísticas muestran incremento de algunos delitos como homicidios, que en Vista alcanzarían sus niveles más álgidos de violencia en los años 2002, 2005, 2007 y el mayor (rebasando el promedio nacional, en 2010) y en 2018, que estuvo al mismo nivel que el promedio en el país.
Naturalmente que los datos relacionados con el robo a la propiedad y otros delitos fueron en ese periodo altos, estaría asociado una evidente participación de pandillas juveniles y la venta de drogas.
Conforme a gráficas del índice de delitos publicadas en City-Data.com, la buena noticia para la comunidad de Vista es que ahora aparece como una de las que ha observado una mayor disminución en crímenes violentos, en los últimos cinco años y esta tasa habría caído 5% en 2017.
Estadísticas
reveladoras
A la cabeza en esta nada agradable estadística para el 2018, no obstante, ubican a las 10 ciudades con los más altos tasas delictivas a de Del Mar , Oceanside, Escondido, Vista, Carlsbad, Solana Beach Encinitas, San Marcos y Poway, en ese orden.
En una visita realizada a la ciudad de Vista se pudo constatar, que a diferencia de décadas pasadas, se observa en general en esta mayor tranquilidad y menos zozobra que en la década anterior y una población que pareciera dispuesta a curar heridas del pasado, en medio del clima (y la percepción) anti inmigrante que se vive –desafortunadamente- en la mayoría de las ciudades del norte del condado.


El popular parque Brengle Terrace Park. Foto-Cortesía.
Una señal dirige al público a la senda histórica de Vista:
Rancho Buena Vista, Adobe. Foto: Horacio Rentería/El Latino SD
La hacienda del popular Rancho Guajome. Foto-Cortesía.




