El gobernador Gavin Newsom finalmente enfrenta esta semana una campaña de republicanos que buscan destituirlo del cargo, presuntamente por su manejo contra la pandemia.
“Llamémoslo por lo que es: un intento abierto de extremistas de derecha, seguidores de Trump y creyentes de teorías de conspiraciones extremas”, dijo el gobernador, al nombrar a algunas de las organizaciones que atacaron el edificio del congreso en enero.
Su campaña en contra de la destitución declaró mientras tanto que si se quiere atacar al gobernador por la respuesta de California a la pandemia, se debiera tener en cuenta el desempeño de Donald Trump contra el Covid 19, que no solo fue nulo por detener contagios, sino que motivó a no usar mascarillas y a reuniones multitudinarias.
Trump supo en enero del año pasado la magnitud del problema, pero en marzo, sin tomar acción, decía que todo era “una farsa” y que la pandemia se acabaría por sí sola unos meses después.
El ex alcalde de San Diego, Kevin Falconer, quien ya se perfila como precandidato republicano a sustituir al gobernador Newsom en elección, provecha que la campaña de destitución toma impulso.
Faulconer dijo en correo electrónico a El Latino que el gobernador “ha fallado por completo en los conceptos básicos; las familias de California siguen esperando que su incompetente administración les envíe un cheque de desempleo. Esta crisis excede la capacidad del actual gobernador para enfrentarla”.
Mientras tanto el grupo que dirige la campaña contra el gobernador, llamado Coalición Patriota Contra Todo Enemigo, informó que este miércoles entregó a la Secretaría de Estado de California más de dos millones de firmas de electores registrados que respaldan el proceso de destitución al gobernador.
Como requisito, el grupo tenía que presentar con el plazo del miércoles un millón y medio de firmas, pero informó que entregó más firmas de las requeridas porque algunas serán descartadas en el conteo.
Por el lado de los demócratas, en cuanto el gobernador se decidió a responder a la campaña en su contra, se le unieron algunas de las voces más reconocidas en su partido.
La senadora Elizabeth Warren propuso “apoyemos a Gavin”.
En un mensaje de Twitter la legisladora y ex aspirante presidencial advirtió que la campaña contra el gobernador de California “es un intento abeirto de republicanos de extrema derecha ¿Por qué? Porque (el gobernador) escucha a los científicos y lucha por poner el poder en manos de los trabajadores”.
La campaña en apoyo al gobernador incluirá también a los senadores Bernie Sanders y al primer latino de California en el senado, Alex Padilla, así como a la dirigente demócrata de Georgia, Stacy Abrahams.
El senador Sanders arvirtió que “los republicanos de derecha en California están tratando de destituir a Gavin Newsom por el crimen de decirle a la gente que use máscaras y por escuchar a los científicos durante la pandemia”.
La campaña republicana trata de repetir la destitución en la que el ex gobernador Arnold Schwartzenegger destituyó al demócrata Gray David, pero esta vez en términos generales en California hay dos electores demócratas por cada republicano.
La congresista Karen Bass, demócrata de California, dijo que no ve futuro a la campaña de destitución.
“Lo único que van a hacer es gastar dos millones de dólares en una elección especial, dinero que se necesita y que se podría ahorrar si la elección se lleva a cabo como está programada, meses después”, dijo la congresista.

