Estudiantes de Coronado agreden a latinos
Seguidores del equipo de basquetbol de la preparatoria del lujoso suburbio de Coronado lanzaron tortillas a jugadores de Escondido en donde casi todos latinos.
Mientras que el Distrito Escolar de Coronado informa que va a iniciar una averiguación sobre el incidente, la Liga Unida de Ciudadanos Latinoamericanos (LULAC) respondió que es un acto racista que no necesita investigarse, pues es claro que los seguidores de Coronado llevaron tortillas con la intención a arrojarla a los latinos.
El incidente ocurrió así:
Los equipos de la preparatoria (high school) de Coronado y Orange Glen de Escondido se enfrentaron el sábado por la noche en Coronado. Ganó el equipo de Coronado 60-57.
El entrenador de Escondido, Chris Featherly, dijo que cuando los jugadores de Escondido se acercaron a los de Coronado para dar el clásico apretón amistoso de manos al final del partido, el entrenador de Coronado, J. Laaperi le dijo “llévate de aquí a tus (grosería) estudiantes y váyanse a (groserías)”. En ese justo momento, los simpatizantes de Coronado comenzaron a lanzar tortillas a los latinos.
Según el Distrito Escolar de Coronado, los hechos ameritan una investigación; LULAC dice que no, que los entrenadores no tienen moral para enseñar y los estudiantes involucrados deben ser sancionados, porque desde el principio llevaron tortillas con intenciones racistas.
Incluso luego de que LULAC presentó esa demanda a las autoridades escolares en Escondido, estudiantes de la preparatoria de Coronado insisten en disculpar a los responsables en mensajes de Twitter en que dicen que llevaron las tortillas para arrojarlas en celebración “como si fueran confetis”.
Las respuestas a mensajes como ese han sido varias versiones de que Coronado debe de incluir la enseñanza sobre el racismo en sus planes de estudio, puesto que sus estudiantes no distinguen entre júbilo y ofender a las personas por su origen étnico.
En videos que se hicieron virales, no se ve que arrojen tortillas en ningún acto de celebración, sino directamente contra los jugadores latinos.
Esta semana el Distrito Escolar de Coronado lleva a cabo una serie de reuniones públicas para averiguar el incidente, determinar si merece sanción y ver qué tipo de sanción ameritaría.
A las reuniones, entre residentes de Coronado, no fueron invitados testigos del evento.
Por ejemplo, Kassandra Garibay, quien fue a ver jugar a su hermano Anthony, dijo que cuando terminó el partido, los entrenadores de Coronado se les quedaron viendo a los de Escondido, se acercaron a ofender a los preparadores de Escondido y en ese momento comenzaron a arrojar las tortillas.
De acuerdo con testimonios como ese, se trató de un acto preparado con intención de provocar y de ofender.
Posteriormente tanto entrenadores como jugadores de Coronado han insistido en que, luego de ver el video del incidente, no les parece ofensivo no demuestras que las tortillas fueron arrojadas a los latinos con intención de ofender.

Condenan incidente
“Esto va más allá del momento de la enseñanza: es un claro ejemplo de racismo a los estudiantes que tienen la suficiente edad para saber más. Y es un recordatorio más de lo lejos que debemos llegar para erradicar el odio en nuestras escuelas y nuestro atletismo y de por qué necesitamos un plan de estudios étnicos obligatorios en nuestras escuelas preparatorias”.
Con esta postura reaccionaron, a través de un mensaje escrito, en torno al incidente calificado como racista, ocurrido durante un juego de baloncesto, donde varias personas (no identificadas), y supuestamente, al menos dos jugadores de un conjunto de Coronado, arrojaron tortillas al equipo contrario, la Senadora María Elena Durazo, presidenta del Caucus Latino, el vicepresidente de la Asamblea, Robert Rivas y la asambleísta Lorena González.
El partido tuvo lugar la noche del sábado 19 de junio en la ciudad de Coronado y se enfrentaron los equipos de baloncesto Coronado High School y Orange Glen High School, en torneo organizado por the California Interscholastic Federation (Federación Interescolar de California).
“Debe haber consecuencias”
Y concluyen con un mensaje categórico: “Debe haber consecuencias. Hacemos un llamado a la CIF para que tome medidas enérgicas para responsabilizar a los estudiantes responsables y a la escuela por actos de odio y violación”.
De hecho la National Association for the Advancement of Colored People, NAACP, (Asociación Nacional para el Progreso de las Personas de Color), Capítulo San Diego, condenó el incidente y exigió una profunda investigación del mismo.
Esta condena fue expresada también por Karl Mueller, Superintendente del Distrito Escolar Unificado de Coronado, quien afirmó en un comunicado de prensa que el distrito a su cargo “quedó consternado al saber que inmediantamente después del juego de baloncesto de anoche, los miembros de nuestra comunidad participaron en un altercado y conducta antideportiva que incluyó arrojar tortillas a nuestros visitantes de Orange Glen”.
“Comportamiento reprobable”
“Este comportamiento es reprobable. No podemos permitir que nadie en nuestra comunidad se sienta incómodo y enviamos nuestras más sinceras y profundas disculpas a la comunidad de Orange Glen. Las personas que participaron en estas acciones no reflejan los valores de nuestro distrito escolar. Quiero dejar en claro que no hay lugar para tal conducta en el Distrito Escolar Unificado de Coronado”.
“Utilizar esta experiencia”
Y concluyó: “Tenemos la esperanza de que esta experiencia se pueda utilizar como un momento de enseñanza para educar a nuestros estudiantes sobre el impacto de las palabras y las acciones, y para reflexionar y aprender de ello para avanzar hacia una mayor conciencia y respeto que coincida con nuestras altas expectativas”.
Por su parte, los miembros de la junta directiva de Carlsbad Unified School District, CUSD, encabezada por su presidente Lee Pontes calificó estos actos como “atroces, degradantes e irrespetuosos. Condenamos completamente el racismo, el clasismo y colorismo que fueled las acciones de los perpetradores”.
Se manifestaron
Diversas organizaciones activistas Latinas se manifestaron alrededor de las 2 p.m. del martes frente al Distrito Escolar Unificado de Coronado y hasta el cierre de edición se anticipaba la reunión programada para el martes 22 de junio en el propio distrito escolar.
Los activistas responsabilizaron del incidente al Entrenador de Coronado High School, J.D. Laperi y demandaron que se le cese de su cargo.

“Nosotros necesitamos acción y que esto pare de una vez por todas”, dijo una de las activistas durante la expresión en contra del incidente.
Andrés Rivera padre de uno de los jugadores dijo, fue un partidazo y si nuestro equipo perdió al final del partido.
El padre del jugador latino del equipo de Orange Glen High, Axel Rivera, presente en la manifestación efectuada frente al distrito escolar, dijo que “como en cualquier otro partido, cuando se acaba el juego, los jugadores se ponen en línea para saludarse uno al otro y felicitarse”.
Yo he ido como a 500 juegos y nunca en mi vida había visto lo que sucedió aquí, cuando estaban ya los dos equipos en línea para darse la mano, el entrenador de Coronado le dijo a nuestro entrenador “Get out of here…Váyanse a la chin…” Y Loosers’, y nuestro entrenador le contestó: “Debes aprender a ganar con clase.
“Y ya los asistentes de los dos equipos comenzaron a gritarse y el equipo de ellos comenzó a aventar tortillas al de nosotros, a los jugadores y a todos los entrenadores y pues fue él el que lo empezó todo”
Luego, dijo, el padre de Axel, llamaron a la policía, quienes nos empezaron a sacar, “pero fue algo que, no sé, pero como que fue algo planeado, porque el entrenador pues, como le digo, he dicho a muchos juegos y nunca en mi vida había visto eso y siempre por más difícil que haya sido el juego, más caldeado y todos los niños que se hablan unos a otros, siempre al final del juego, se dan la mano y se felicitan”.
“El culpable fue el entrenador (de Coronado High School); él causó un caos para que pudiera suceder eso y me imagino que ya habría hablado con los jugadores, pero tenía que haber un caos para poder hacer eso”, agregó al señalar que en otro caso no hubiera sido lógico que hubieran estado aventando tortillas a los jugadores de Orange Glen High, de la ciudad de Escondido.
¿Para ti qué significa arrojar tortillas en un juego”, le preguntamos y respondió: “La mayoría en el equipo son mexicanos y eso es como que nos quieren humillar aventándoles tortillas a mi hijo y a todos los jugadores”, dijo.

