A partir de esta semana añadirán otro impuesto

Ricardo García pensaba que la gasolina que compra regularmente en el condado de San Diego era la más cara que podía encontrar, hasta que esta semana ha tenido que pagar un impuesto adicional.

“Es una locura”, dijo García, “si consideras que el galón de leche se vende en $2.70 y el de gasolina en arriba de $4.60 (dólares), pues mejor que inventen motores a fuerza de leche”.

Pero en realidad no lo dijo como si fuera broma. “Tuve que manejar hasta el estado de Texas la semana pasada y a medida que vas manejando hacia el este, el precio de la gasolina va bajando, hasta llegar a unos $2 dólares por galón”, dijo.

Y remató: “no recuerdo ninguna vez que en California el precio de la gasolina haya bajado así, a unos $2 dólares por galón; aquí siempre sube”.

El estado de California, incluido el condado de San Diego, ya tiene el precio más elevado de gasolina en todo el país, de acuerdo con la Asociación Estadunidense de Conductores. 

Sin embargo, ese precio acaba de aumentar nuevamente este jueves, primero de julio, cuando entró en vigor un impuesto adicional a la venta de los combustibles.

Con este incremento, cada vez que un conductor compra gasolina en California paga unos 80 centavos de dólar por cada galón de combustible. 

¿Cómo impacta el precio a las familias? Si un conductor tiene un vehículo pequeño y económico y llena semanalmente su tanque con $35 dólares, cada semana para en impuestos de gasolina alrededor de $7.36 dólares, aparte del impuesto de venta.

La buena noticia es que esos impuestos se utilizan para mejorar carreteras, cubrir baches, tapar hoyos y hacer más fácil y bien indicado el manejo localmente.

Este último aumento de impuestos va al Departamento del Transporte de California (CalTrans) pero desde el 2017 los ingresos por venta de combustibles se distribuyen local –en condados y ciudades–, y estatalmente.

Un conductor de un camión de transporte comercial o tráiler de la zona de Otay Mesa, José Jiménez, dijo que en el 2018 “recuerdo que hubo una propuesta en (las boletas de las) elecciones para ver si quitaban impuestos a la gasolina y la gente votó en contra; dijo que no”. Cuando Jiménez supo lo que había platicado García, al comparar los precios de la leche y la gasolina, el camionero opinó que “bueno, la gasolina es más barata en otros lugares, pero no te contó cómo están las carreteras por allá”.El precio de la gasolina por lo alto