La investigación sobre lo ocurrido en partido de baloncesto apenas comienza
CORONADO, CA.- El incidente en el que asistentes y jugadores habrían arrojado tortillas a sus rivales deportivos en un juego de baloncesto, ha sido interpretado como una dura lección de la prevalencia del racismo en las escuelas y en la sociedad.
Ello se puso de manifiesto luego de que la Junta Escolar del Distrito Unificado de Escuelas Preparatorias de la ciudad de Escondido emitió una resolución en la cual califica el hecho como de “racismo y discriminación social”.
La resolución tomada la noche del jueves 24 de junio por los miembros de la junta también confirma “su apoyo a la equidad, la seguridad y el bienestar de todos los estudiantes”.
En palabras de Tina Pope, presidenta de la Junta Escolar del distrito escolar, dijo que en esto “estamos todos unidos”.
“No hay lugar para el odio”
Pope, quien fuera una estudiante de Orange Glen High School, de donde provienen los estudiantes agredidos con este inusual acto, había indicado en una junta ordinaria previa que “en nuestro distrito, o nuestra comunidad, no hay lugar para el odio y lo que hay es un lugar para construir un mejor entendimiento, una mayor cultura y aprecio y compasión por todos los seres humanos, entendiendo nuestras diferencias”.
Como se informó con oportunidad, la noche del martes 22 de junio los miembros del Distrito Escolar Unificado de Coronado (CUSD, por sus siglas en inglés), votaron en forma unánime –en sesión a puerta cerrada- a favor del despido del entrenador del equipo de baloncesto varonil de Coronado High School, JD Laaperi, quien tenía desde 2009 como ‘Coach’ del conjunto.
“Es un comienzo”
Un hombre que se firma como D.L. Esquilador y se identifica como miembro de la Asociación Oficial de Antiguos Alumnos de OGHS, aplaude la decisión de los cinco miembros del distrito escolar de Coronado de expulsar a Laaperi como entrenador, pero agrega en su cuenta de Facebook, con el apoyo de más de mil seguidores:
“Es un comienzo, luego de despedir al entrenador asistente que participó en el “intercambio acalorado”, despojar al equipo de su campeonato y prohibir la participación de los equipos de baloncesto de Coronado durante tres años hasta que todos los estudiantes de ese equipo se hayan graduado.
Debe haber consecuencias o esta picardía continuará como lo ha hecho durante décadadas”, indicó.
Asimismo la propia preparatoria Orange Glen High destaca las expresiones de los estudiantes de Coronado High School en contra del racismo y afirman en un escrito que “sus padres deben estar orgullosos” de ellos.
Aún prevalecen muchas preguntas
Sin embargo, transcurridos días del incidente no se han publicado nuevos datos relacionados con la presunta investigación que estarían llevando a cabo el distrito escolar en conjunto con la preparatoria de Coronado, que clarifique lo que realmente ocurrió en el incidente de la tarde-noche del 19 de junio.
Un hecho, que por lo pronto sería sólo un dato aislado y pendiente de corroborar por parte de las autoridades que llevan a cabo la investigación de los hechos, es la declaración atribuida a un hombre llamado Luke Serna, a quien se le atribuye haber llevado las tortillas al juego.
De acuerdo con datos extraoficiales, este hombre, después de graduarse de Coronado High School, en 1999, se afirma, continuaría su instrucción en UC Santa Bárbara, donde existiría la costumbre de “aventar tortillas como tradición”, pero esto a la fecha no pasa de ser un trascendido que requiere de una seria investigación.

