Un oficial de migración en San Francisco escribió en un memorándum interno para su agencia sus temores de que un agente en la frontera abusó sexualmente de una niña.
El oficial fronterizo “entrevistó a una niña pequeño que fue abusado sexualmente por alguien que creemos que es un oficial de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP) o de la patrulla fronteriza”, dice el reporte.
Agregó que la menor platico que “fue detenida por la patrulla fronteriza y enviada a una hielera, luego sucedió esto: la joven fue obligada a desvestirse y fue tocada inapropiadamente por un guardia de la hielera uniformado de verde y con su nombre”.
El caso es solo uno de 160 abusos documentados de oficiales fronterizos a personas que solicitaban asilo y en los últimos cinco años.
Los casos fueron reportados internamente al Departamento de Seguridad Interior (HSD) a lo largo de los últimos cinco años pero quedaron ocultos al público y, hasta donde se sabe, los oficiales involucrados no fueron castigados.
“Te tratan como si no valieras”, son las palabras de un solicitante de asilo en la frontera con México que la organización Human Rights Watch eligió para titular su reporte en el que reveló que el gobierno de Estados Unidos tiene conocimiento de esos graves abusos a los derechos humanos de quienes piden asilo.
Estos son otros casos en el reporte:
Solicitante de asilo 1 : “Me puso una pistola en la cabeza y me dijo: ‘Cállate o te dispararé’”.
Solicitante de asilo 2 : “El oficial dijo que si le daba sexo, me dejarían en libertad”.
Solicitante de asilo 3 : “Me dijo: ‘Disfruto cuando capturo a personas como tú’ y luego me pateó”.
Solicitante de asilo 4 : “Nos llamaban hijos de p, perros, parásitos, basura”.
Solicitante de asilo 5 : “Dijeron que como mi hijo era ciudadano estadounidense, me lo quitarían”.
La organización consiguió los documentos con base a la ley de derecho a la información.
Se trata de casos como el de un joven a quien le tuvieron que extirpar un testículo porque los agentes se negaron a proporcionarle asistencia médica urgente.
El reporte reunió documentos que “incluyen denuncia de abuso físico, sexual y verbal; violación al derecho a ir a corte, deplorables condiciones de detención, negativa a atención médica y trato discriminatorio en o cerca de la frontera”, escribió Human Rights Watch.
Por ejemplo, un hombre de Honduras dijo que un agente de la patrulla fronteriza le dijo que se le negaría el asilo en los Estados Unidos, y cuando el hondureño se negó a firmar el papeleo, el agente dijo que lo enviarían a la cárcel, donde lo violarían sexualmente.
Aparte de esos casos registrados entre el 2016 y el 2021, la organización consiguió documentos internos con unas 2,000 denuncias de mala conducta por parte de funcionarios fronterizos que fueron presentadas entre 2012 y 2015.
Human Rights Watch destacó que más del 95 por ciento de los casos terminaron sin acción contra los oficiales acusados.

