“A panza llena, corazón contento”, dice un viejo refrán. Pero la Asociación Estadounidense del Corazón (AHA, por sus siglas en inglés) tiene otro criterio. Este gremio médico, uno de los más influyentes de EE. UU. publicó a comienzos de noviembre su guía dietética de 2021, la más actualizada “para mejorar la salud cardiovascular”.

Es la primera vez en más de 15 años que la AHA actualiza sus recomendaciones y, según dijo, busca adaptarlas a los hábitos alimenticios actuales, marcados por “la tendencia, agravada por la pandemia, de más opciones de comida rápida, como entrega a domicilio, kits de comida y alimentos previamente preparados”.

Las nuevas sugerencias buscan hacerlas más funcionales para cualquier persona, independientemente de las restricciones dietéticas o adaptaciones culturales que desee implementar. La AHA recomienda incorporar estos hábitos saludables a largo plazo, en lugar de realizar cambios drásticos basados en dietas de moda.

Estas son las recomendaciones de la AHA para mantener tu corazón saludable.

Ajustar la ingesta y el gasto de energía para lograr y mantener un peso corporal saludable

Según la Asociación Estadounidense del Corazón, mantener un peso corporal saludable a lo largo de la vida es un componente importante de la reducción del riesgo de enfermedades cardiovasculares (ECV). Y más en una época en la que la ingesta de alimentos y el estilo de vida sedentario aumentó. El reporte aclara que las necesidades energéticas varían ampliamente según la edad, el nivel de actividad, el sexo y el tamaño de un individuo.

Comer muchas frutas y verduras (y variadas)

El reporte de la AHA recuerda que la mayoría de los subgrupos de frutas y verduras se asociaron con una reducción de la mortalidad. “El consumo de una amplia variedad de estos grupos de alimentos proporciona los nutrientes esenciales y fitoquímicos adecuados. Todas las formas de frutas y verduras (frescas, congeladas, enlatadas y secas) se pueden incorporar a patrones dietéticos saludables para el corazón”, señala.

Los cardiólogos recomiendan especialmente las frutas y verduras de colores intensos y comerlas enteras, en lugar de en jugos. Igualmente sugieren limitar aquellas a las que se les agregó sal y azúcar.

Comer alimentos elaborados con granos integrales en lugar de granos refinados

El reporte de la AHA indica que diversos estudios reafirman los beneficios de comer granos integrales en lugar de otros que hayan sido previamente refinados. En general, recomiendan los productos elaborados con al menos un 51% de cereales integrales.

Elegir fuentes saludables de proteína

Según la AHA, se debe optar principalmente por fuentes proteicas a base de proteínas de plantas, como legumbres y frutos secos. La soja (incluidos el edamame y el tofu), porotos, lentejas, garbanzos y arvejas son tipos comunes de estas legumbres. “Es de destacar que reemplazar los alimentos de origen animal con alimentos integrales de origen vegetal tiene el beneficio adicional de reducir la huella de carbono de la dieta, contribuyendo así a la salud planetaria”, señala.

No obstante, alerta sobre el consumo de carne de origen vegetal, dado que actualmente son productos ultraprocesados y contienen azúcares saturados añadidos, grasas, sal, estabilizantes y conservantes. “En la actualidad, hay pruebas limitadas de los efectos sobre la salud a corto y largo plazo de estas alternativas de carne a base de plantas”, indica la AHA.