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asta 9,000 migrantes podrían integrarse en el estado de Baja California a la nueva era del programa Quédate en México o Protocolos de Protección a Migrantes (MPP), de acuerdo con un cálculo del representante del gobierno federal mexicano en ese estado, Alejandro Ruíz Uribe.
Dijo que esa es la cantidad de migrantes que ahora se encuentran entre las ciudades de Tijuana y Mexicali.
Según el funcionario, el refugio del gobierno federal en Tijuana, el Centro Integrador del Migrante (CIM) actualmente alberga a 600 personas, pero tiene capacidad para tener a unos 1,500 migrantes.
La semana pasada el gobierno de México accedió a apoyar al de Estados Unidos en la reanudación del programa MPP.
La cancillería mexicana informó que el plan fue aceptado por razones humanitarias, y el gobierno de México pidió al estadunidense fondos para atender a los migrantes en albergues mientras procesan sus solicitudes de asilo al Departamento de Seguridad (HSD).
Hasta esta semana esa petición seguía sin respuesta.
Mientras tanto en albergues de Tijuana algunos directores explicaron que se encuentran a su capacidad.
El único albergue que tiene aún capacidad de recibir, pero limitadamente a migrantes, es el de Templo Embajadores de Jesús, que es el más poblado, actualmente con unas mil personas, de acuerdo con informes de su director, pastor Gustavo Banda.
“Podríamos albergar todavía a unas cien personas, pero eso rebasa nuestra capacidad”, dijo.
La mayoría de los albergues en Tijuana teme que el gobierno de Estados Unidos regrese a la frontera a miles de migrantes que ya cruzaron bajo el mismo programa de MPP durante el gobierno de Donald Trump y al inicio de la administración del presidente Joe Biden.
“No tenemos información oficial de que vayan a regresar a la frontera a las personas que ya cruzaron bajo el programa MPP, pero si llegaran a repatriarlos, sería un problema para las personas que van a solicitar asilo por primera vez” porque sus peticiones se postergarían, dijo el director del albergue Juventud 2000, José María García Lara.
Mientras tanto esta semana continuaba la incertidumbre para los migrantes en el campamento La Esperanza en El Chaparral porque nadie tenía información sobre el proceso mediante en que podrían inscribirse en el programa MPP para solicitar asilo.
“Hemos preguntado, pero a nosotros nadie nos ha dicho nada, nadie sabe. Incluso fuimos a la garita (de San Ysidro) y preguntamos a los oficiales, pero nos dijeron que ellos todavía no tienen ninguna instrucción sobre eso, que regresemos luego esta semana a ver si ya les dieron instrucciones a ellos”, dijo una mujer salvadoreña llamada Carmen.
Tampoco la oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP) en San Diego, que es la encargada de implementar el programa, proporcionaba esta semana información al respecto a la prensa.
La reanudación del programa MPP comenzó en la frontera de El Paso el lunes y se esperaba que continuara luego en otras ciudades de la frontera.

