El presidente Joe Biden en una reunión con líderes de la economía internacional. Imagen-Cortesía: La Casa Blanca.

WASHINGTON, D.C.- El llamado voto de calidad o voto decisivo de la vicepresidenta Kamala Harris rompió el domingo 7 de agosto un ajustado empate a 50 votos y abrió la puerta para la aprobación por el Senado del proyecto de Ley de Reducción de la Inflación, Clima y Atención Médica.

El paquete pendiente de ser aprobado por la Cámara de Representantes, dominado -sin embargo- por una mayoría Demócrata, contempla el gasto de $430 mil millones para la ampliación de los servicios médicos y significa una salida tras maratónicos debates, votaciones y enmiendas.

De hecho, los 50 senadores demócratas votaron a favor del proyecto, y los 50 republicanos, en contra. Se indicó que el mismo fue aprobado “siguiendo líneas partidistas, utilizando el proceso de reconciliación del Senado”, que hace posible “que ciertas leyes centradas en el presupuesto pasen por alto la regla obstruccionista de los 60 votos”.

Mitch McConell, líder de la minoría en el Senado, citizensforethics.org/

Pero para su aprobación, se dijo, fue necesario superar un debate de alrededor de 15 horas entre los miembros del pleno del Senado y las iniciativas presentadas por los republicanos y el senador demócrata Bernie Sanders.

“Hoy, los demócratas del Senado se pusieron del lado de las familias estadounidenses sobre intereses especiales”, afirmó tras la aprobación del proyecto el presidente Biden, “votando para reducir el costo de los medicamentos recetados, el seguro médico y los costos diarios de energía y reducir el déficit, mientras hacen que la corporación más rica finalmente pague su parte justa”.

Y agregó: “Me postulé para presidente con la promesa de hacer que el gobierno volviera a trabajar para las familias trabajadoras, y eso es lo que hace este proyecto de ley, punto”.

Pero la respuesta del Republicano y líder de la minoría, Mitch McConell no se hizo esperar: “Los demócratas han demostrado una y otra vez que simplemente no les importan las prioridades de las familias de clase media”.

“Solo el 18% de los estadounidenses están contentos con esta economía dirigida por los demócratas. Y acaban de gastar cientos de miles de millones de dólares más de su dinero para probarlo una vez más”, dijo.

Y expresó McConell en el mismo sentido que “no hay familia trabajadora en Estados Unidos cuyas principales prioridades sean duplicar el tamaño del IRS y dar dinero alos ricos para comprar autos eléctricos de $80,000. Los estadounidense quieren que Washington aborde la inflación, el crimen y la frontera, no otra ola de impuestos y gastos liberales imprudentes”.

Y la apertura del discurso completo, Mitch llamó al voto de los demócratas como “duplicación de su desastre económico” y añadió que “la última vez que los Demócratas del Senado “intentaron remarcar la economía en líneas partidarias, empujaron a las familias estadounidenses a la peor inflación en 40 años”.

La popular publicación semanal Newsweek cita por su parte declaraciones atribuidas al ex presidente republicano Donald Trump, actualmente en campaña política, señalando:

“Donald Trump afirmó a través de su aplicación Truth Social que la Ley de Reducción de la Inflación, un nuevo proyecto de ley que conduciría a un impuesto corporativo mínimo del 15%, aumentaría los costos para las personas de ingresos medios, rompiendo una promesa del manifiesto presidencial que hizo Joe Biden”. Vale recordar que en reciente edición se publicó en El Latino San Diego: Incontenible inflación. Solo en el reciente mes de junio, la espiral de precios registró 9.1%, según el Departamento del Trabajo y el acta aprobada por el Senado no ofrece detalles de cómo se piensa enfrentarla.