La necesidad de evitar el contacto con roedores salvajes es una medida fundamental para prevenir el hantavirus, una enfermedad para la cual no existe cura ni vacuna. Expertos en salud advierten que la exposición al virus, aunque poco común, puede ser letal en algunos casos.
El hantavirus, una familia de virus capaces de causar enfermedades graves o la muerte, ha generado preocupación recientemente tras el fallecimiento de Betsy Arakawa, esposa del actor Gene Hackman, debido al síndrome pulmonar por hantavirus, según investigadores médicos de Nuevo México.
En el condado de San Diego, la presencia del hantavirus en roedores salvajes es monitoreada anualmente por el Programa de Control de Vectores del Departamento de Salud y Calidad Ambiental (DEHQ).
De acuerdo con esta entidad, en 2024 se detectaron 25 casos en roedores, mientras que en 2025, hasta la fecha, siete ratones han dado positivo.
Sin embargo, la probabilidad de que los humanos entren en contacto directo con animales infectados es baja, dado que los roedores tienden a evitar la presencia humana.
Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) informan que los síntomas del hantavirus suelen manifestarse entre una y ocho semanas después de la exposición e incluyen dolores musculares severos, fiebre, escalofríos, fatiga, dolor de cabeza, mareos, náuseas, vómitos y dificultad para respirar. Ante cualquier sospecha de exposición, se recomienda buscar atención médica inmediata.
La transmisión del hantavirus ocurre cuando roedores infectados eliminan el virus a través de su orina, heces y saliva. Una vez que estos desechos se secan, el virus puede dispersarse en el aire, representando un riesgo de inhalación para las personas.
Para reducir la exposición, el DEHQ sugiere sellar todas las aberturas en viviendas, garajes y cobertizos con un tamaño mayor a una moneda de diez centavos, eliminar las plagas de roedores y evitar el contacto con áreas infestadas.
En cuanto a la limpieza de espacios contaminados, los CDC recomiendan el uso de “métodos de limpieza húmeda” para evitar la propagación del virus.
Estas medidas incluyen ventilar el área durante al menos 30 minutos antes de limpiar, utilizar guantes de goma y aplicar una solución desinfectante sobre roedores muertos, excrementos y nidos.
Se aconseja evitar el uso de aspiradoras o escobas, ya que estas pueden dispersar el virus en el aire. Los desechos deben colocarse en bolsas selladas y desechados adecuadamente.
Para obtener más información sobre la prevención del hantavirus, el Programa de Control de Vectores del Departamento de Salud y Calidad Ambiental del Condado pone a disposición la línea telefónica (858) 694-2888 y su página sandiegocounty.gov/content/sdc.

