Denver, 11 ene (EFE).- La escritora chicana Melinda Palacio teje una trama de suspenso, romance y aventura en su primera novela «Ocotillo Dreams».

Situada en Chandler, Arizona, durante una redada anti-inmigrante de 1997, la novela explora el tema de la inmigración indocumentada desde la perspectiva de una joven profesional chicana que despierta al llamado activista.

Isola, la protagonista, ha crecido en San Francisco con todas las comodidades y aspiraciones de una familia profesional de clase media.

Graduada de un programa doctoral en literatura francesa, Isola vive dentro de una burbuja académica, lejos de su madre quien se trasladó al desierto de Arizona tras la muerte de su esposo.

Todo cambia cuando Isola recibe noticias de la muerte de su madre y viaja a Chandler para tramitar la mudanza y eventual venta de la casa materna.

Al empacar las pertenencias de su madre, Isola va descubriendo una faceta de su madre que desconocía por completo: su labor de apoyo a los inmigrantes indocumentados y su romance con uno, mucho más joven que ella.

Uno de los logros de la novela es haber enmarcado la historia en la relación entre madre e hija.

Palacio captura la dinámica difícil que puede existir entre ambas, especialmente cuando una se sale de los roles tradicionales.

A pesar de que conocemos al personaje de Marina, la madre de Isola, mediante cartas, recuerdos y retrospecciones, lo que se nos revela es una mujer sumamente compleja que, tras una vida de relativa comodidad, decide dedicar su edad madura al servicio de otros.

Palacio, sin embargo, no beatifica las acciones de Marina, describiendo el costo de estas, sobre todo, en cuanto a su relación con Isola.

Uno de los temas que emerge es la repetición de los roles: ¿está Isola destinada a continuar la labor de Marina? ¿Y a cometer sus mismos errores?.

Al escribir «Ocotillo Dreams» Palacio siguió el consejo por excelencia de la escritura creativa: escribir sobre lo que uno conoce.

«Yo viví en Chandler, Arizona durante las redadas anti-inmigrantes de 1997», dijo a Efe la escritora.

«Por lo tanto, no me fue difícil imaginarme involucrada en las redadas ya que la policía detenía a toda persona de apariencia mexicana», un ambiente que Palacio logra plasmar con claridad en la novela.

Mediante el personaje de Isola, una mujer profesional, anglohablante y con la debida documentación, la novela expone la falacia de una iniciativa basada en la apariencia física y en el prejuicio racial.

Otro logro de la novela al abordar el tema contundente de la inmigración indocumentada es que Palacio lo explora desde diversas perspectiva, desde la empresa de coyotes y los patronos que se benefician de la labor indocumentada hasta los inmigrantes con documentación que se aprovechan del miedo de sus compatriotas.

La novela expone, sin enaltecer la inmigración indocumentada, las diversas razones que impulsan a personas de cualquier edad a emigrar a EEUU sin documentos.

En resumen, Palacio ha creado una novela absorbente y apasionada, de personajes complejos que le dan un rostro al tan debatido tema de la inmigración indocumentada.