SAN YSIDRO.- Alrededor de mil millones de dólares pierde anualmente el comercio de San Ysidro debido a los tiempos de espera, promedio, de 3 a 4 horas o que un gran sector de la población de Tijuana prefiere no cruzar, por este motivo.

La anterior es una estimación de un reporte cuyo contenido fue revelado a El Latino, acerca del impacto económico generado por la lentitud en la revisión en los puertos de entrada de San Ysidro y Mesa de Otay, prepara la Cámara de Comercio de San Ysidro.

El reporte, que se espera esté listo para medidos o finales de agosto próximo, indica que considerando los 6 puertos fronterizos existentes entre California y Baja California, así como el tránsito aéreo y marítimo, cada año se registra una pérdida binacional conjunta del orden de los 9 mil millones de dólares, (6 mil para California y 3 mil para Baja California), para cruces cuyo tiempo de espera es o supera los 45 minutos.

La primera parte del estudio de impacto económico que genera la tardanza en la inspección por parte de los agentes del Departamento de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP por sus siglas en inglés), estará dividido en dos partes.

La primera, se anticipó, comprende una descripción de lo que es la relación binacional y la interacción fronteriza, cuáles son sus virtudes, sus posibilidades y sus oportunidades. Un resumen de lo que es la frontera, de lo que hay y lo que puede ser para el corto, mediano y largo plazo.

Por lo que hace a la segunda parte, se informó, la Cámara de Comercio de San Ysidro está interesada en saber cómo van a gastar el dinero el Departamento de Seguridad Nacional para vigilar la frontera Estados Unidos-México, en qué van invertirlo, y la exigencia de que haya una supervisión sobre la agencia y sus gastos.

El reporte da por descontado que los legisladores republicanos condicionarán su voto a favor de la reforma migratoria condicionado a la contratación de 20 mil agentes fronterizos (tanto del CPB como de la Patrulla Fronteriza en su intento de sellar la frontera.

Pero la cámara fronteriza demanda por su parte que el Homeland Security (Departamento de Seguridad Nacional) ejerza “una supervisión sobre los agentes, que hasta ahora no ha tenido; una supervisión no sólo en lo que respecta a los derechos humanos, sino sobre lo que está perdiendo –en dinero o en términos económicos- por la ineficiencia en la inspección”.

“Cuando nosotros hablamos con gente de Ohio y de otros estados no fronterizos, realmente al 80 por ciento de ellos no sabe ni les importa que está pasando en la línea y para ellos la frontera deben ser grandes paredes, y estamos tratando de cambiar eso, dijo uno de los promotores del estudio al explicar cuál es el principal objetivo del mismo.

El reporte considera el hecho de que este impacto económico para el comercio fronterizo en ambas comunidades no importa tanto el estado de la economía en general, ni cuanta gente está cruzando en un momento dado, sino la irritación y el enojo que genera en el ciudadano la ineficiencia de 3, 4 y en ocasiones, 5 horas de espera de los automovilistas y peatones.

La investigación también destaca que la revisión de los agentes se centra en el 3 por ciento de los automovilistas, pues el 97% ya lo tiene plenamente identificado, y lejos de que la operación de la doble garita hubiera reducido los tiempos, se han duplicado o triplicado, pues hace 3 a 4 años el tiempo promedio era de una hora, se advierte.

El estudio considera que el aumento de 24 a 48 casetas, que se proyectan deberán estar terminadas y operando al 30 de septiembre próximo, no resolverá el problema mientras no se analice el impacto económico.

Cabe recordar que las obras de modernización y remodelación de la garita de San Ysidro se iniciaron en 2008 y la agencia federal GSA proyecta concluirlas el año próximo con una inversión aproximada a los 600 millones de dólares para remodelaciones.

Horacio Rentería

Ellatinoonline.com