Uno de los principales factores de prevención es la actividad física. Foto: diamondhealthinc.com

Adoptar estilos de vida saludables, mantener controles médicos y evitar factores de riesgo modificables son estrategias clave para reducir la probabilidad de desarrollar cáncer, señalaron especialistas de Sharp HealthCare.

De acuerdo con la oncóloga Heather Tracy, existen factores de riesgo que no se pueden controlar, como los antecedentes familiares, pero sí es posible modificar otros hábitos relacionados con el estilo de vida.

La especialista explicó que aproximadamente 40 de cada 100 hombres y 39 de cada 100 mujeres en los Estados Unidos desarrollarán cáncer durante su vida, siendo el cáncer de próstata y de mama los más frecuentes, además de los cánceres de piel, colorrectal y pulmonar en la población general.

Uno de los principales factores de prevención es la actividad física. Mantener un peso saludable y realizar entre 150 y 300 minutos de ejercicio moderado por semana puede ayudar a reducir el riesgo de hasta 13 tipos de cáncer asociados con el exceso de peso, señaló Tracy.

La alimentación también juega un papel importante. Los especialistas recomiendan limitar el consumo de alimentos ultraprocesados y priorizar frutas, verduras, proteínas magras, nueces y semillas para favorecer el equilibrio nutricional y la energía del organismo.

Asimismo, el consumo de alcohol incrementa el riesgo de cáncer oral, de mama y colorrectal, debido a que puede provocar daño en el ADN y alterar los niveles hormonales. Los médicos sugieren la abstinencia o la reducción mínima del consumo.

El tabaquismo continúa siendo uno de los factores de mayor riesgo, ya que los productos del tabaco contienen sustancias químicas asociadas con cáncer de pulmón, tracto gastrointestinal, sistema urinario y sangre. La exposición al humo de segunda mano también representa un peligro para la salud pública.

Los especialistas también destacaron la importancia de las pruebas de detección temprana, como colonoscopías, mamografías y estudios de imagen avanzados, ya que permiten identificar lesiones precancerosas o tumores en etapas iniciales, cuando el tratamiento puede ser más efectivo.

“Puede ser fácil posponer los exámenes de rutina, pero las pruebas de tamizaje pueden salvar vidas si se realizan de forma regular”, indicó Tracy, quien recomendó consultar a un médico ante cualquier cambio físico o síntoma inusual.