SAN DIEGO.- Los conflictos en relación con la conducta policiaca no han cesado en la corporación de San Diego.

Ahora se trata de los oficiales Bryce Charpentier, de 32 años de edad y su esposa Jeniffer, de 41 años de edad y 18 dentro de la corporación, quienes son acusados de venta, posesión y transporte de una sustancia controlada, y además Charpentier de estar bajo la influencia de un narcótico.

Este incidente coincide con la aprobación la mañana del martes 10 de junio de las cámaras que los policías locales portarán en sus uniformes donde se grabarán su desempeño público como agentes.

Las 300 cámaras, que representarán un costo para la ciudad de San Diego de $3.9 millones, grabarán las interacciones de los oficiales con el público, para lo que el Concilio de San Diego firmó un contrato de cuatro años con la compañía privada TASER International.

A la fecha, el Departamento de Policía de San Diego ha recibido quejas (y algunas demandas que le han motivado tener que pagar cantidades millonarias) de ciudadanos que han denunciado acciones de inapropiada conducta sexual y discriminación racial por parte de los agentes.

Entre los casos más recientes, destacan el atribuido a el Oficial Gilbert Lorenzo, de 31 años de edad, quien fue arrestado en dos ocasiones bajo la sospecha de haber incurrido en prácticas de violencia doméstica y presunta agresión sexual en perjuicio de su esposa

Ya, dos meses antes, el Oficial de Christopher Hays, de 30 años de edad, fue acusado de delito grave, detención ilegal y agresión sexual delito menor en relación con ‘su arresto de varias mujeres. El ex agente, no obstante, renunció al departamento al día siguiente y se encuentra en espera de juicio.

Asimismo, en febrero, una mujer denunció que el oficial Donald Moncrief, de 39 años, incurrió en acoso sexual y el gobierno de la ciudad se encuentra actualmente demandado por ese motivo.

Pero por si todo esto fuera poco, el 22 de febrero, el detective Karen Almos, de 47 años, fue arrestado bajo sospecha de manejar bajo el influjo de alcohol (DUI) después de haber sido encontrado desmayado en un vehículo estacionado en el Parque Balboa. Más tarde, Almos se declaró culpable de conducir en estado de ebriedad y fue sentenciado a cinco años de libertad condicional y se le ordenó pagar una multa de alrededor de $ 2,100.

La jefa de Policía, Shelley Zimmerman adelantó que las cámaras se estrenarían en oficiales comisionados en el centro de San Diego, Mid-City y las divisiones del sureste, pero su uso se extenderá a toda la ciudad en un futuro.

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