La salud mental destaca como el principal problema entre la niñez y la población adolescente en el condado de San Diego, de acuerdo con el más reciente Panel de Salud y Bienestar de Niños y Adolescentes, actualizado el pasado mes de marzo y dado a conocer esta semana por la Unidad de Estadísticas de Salud Comunitaria.
El análisis, que examina factores médicos, sociales y comunitarios en menores de 0 a 17 años, revela que uno de cada cuatro adolescentes reportó haber experimentado un nivel severo de malestar psicológico entre 2022 y 2024.
Este deterioro emocional también se refleja en los servicios de emergencia, donde los trastornos de salud mental —incluyendo ansiedad, autolesiones, intentos de suicidio y consumo de alcohol— figuran entre las principales causas de atención y hospitalización.
“El informe ofrece una visión integral de cómo se encuentran nuestros niños y adolescentes, no solo desde el punto de vista médico, sino también social y emocional”, señaló el funcionario de salud pública Sayone Thihalolipavan, citado en la publicación oficial del condado.
CON ROSTRO HISPANO
El reporte subraya que los menores de edad representan poco más del 20 % de la población del condado y que cerca de la mitad son hispanos, lo que posiciona a esta comunidad en el centro del análisis.
A ello se suma que aproximadamente el 12 % vive bajo el umbral de pobreza federal, un factor que incide directamente en el acceso a servicios de salud, educación y entornos seguros.
UN PROBLEMA PERSISTENTE
Aunque la salud mental destaca por su alcance, las lesiones accidentales continúan siendo la principal causa de muerte entre menores de 1 a 17 años, junto con el cáncer y el suicidio. Accidentes de tráfico y caídas —frecuentemente asociadas a traumatismos craneoencefálicos— siguen saturando los servicios de urgencias.
En términos de enfermedades, el asma se mantiene como la principal causa de hospitalización pediátrica, mientras que infecciones como COVID-19, gripe y neumonía continúan generando una alta demanda de atención médica.
En menores de un año, las principales causas de fallecimiento están vinculadas a afecciones congénitas, complicaciones del embarazo, bajo peso al nacer y síndrome de muerte súbita del lactante, lo que apunta a desafíos persistentes en la salud materno-infantil.
RIESGOS LATENTES
El tablero también advierte una disminución en las tasas de vacunación infantil: poco más del 92 % de los niños en edad preescolar cuenta con el esquema completo, frente al 96.5 % registrado hace una década. Esta caída, alineada con tendencias nacionales, incrementa el riesgo de brotes de enfermedades prevenibles.

