El proyecto Embajada Migrante, para deportados y migrantes, avanza en un edificio que estuviera abandonado y es muy simbólico: es la primera casa, de la primera calle de México, en la pura esquina donde México se une con California y con el Pacífico.

Ha sido habilitado parcialmente por un grupo de San Diego, Ángeles de la Frontera, y por ahora sirve de refugio a unos 25 deportados, pero es un ambicioso proyecto que va a proporcionar alojamiento, capacitación, asesoría legal gratuita e incluso servicios de salud, tanto a deportados como a migrantes.

Literalmente en la esquina de Latinoamérica funcionará el “Café Deportado”, con postres típicos de sus países que van a elaborar los deportados de México, Haití, Cuba y los países de Centroamérica.

Tengo entrevista también con un migrante deportado sólo que fue golpeado y casi no se entiende lo que habla.

Manuel Ocaño