MOSCU, RUSIA.- El equipo de Fútbol Sóccer de Francia celebró la Toma de la Bastilla (su Revolución, que tuvo lugar el 14 de julio de1789), conquistando su segunda Copa del Mundo.

Un conjunto rápido, con técnica y con una gran ofensiva y defensiva, el francés, venció por 4 goles a 2 a la selección de Croacia, que hizo un estupendo mundial, alcanzado el subcampeonato y una historia que los jugadores podrán contar a sus hijos,  nietos y posiblemente sus bisnietos.

Los llamados ‘hijos de la Guerra’ por haber salido avantes en la llamada Guerra de Los Balcanes, un cruento conflicto étnico que dividió, e hizo desaparecer,  a la otrora multi-poderosa Unión Soviética y la hegemonía comunista, para dar lugar a pequeños países, como lo es Croacia, con sólo un poco más de 4 millones de habitantes, casi un equivalente a lo que es la ciudad de San Diego.

¡Ale, Ale!, ¡Vamos, Vamos!, la bella canción con que el cantante y compositor puertorriqueño se presentó en el Mundial de Francia 1998, donde el equipo liderado por Zidane, conquistó su octava Copa del Mundo, pareció ser el dinamo, que la noche del domingo 15 celebraron millones de aficionados franceses bajo el arco del Triunfo y la Torre de Paris, Francia.

Una final inolvidable e inédita que no sabemos cuando se volverá a repetir y ahora a esperar la de Qatar 2022, donde renacerán de nuevo las esperanzas e ilusiones.