SAN DIEGO.- El gusto por la comida rápida y las bebidas azucaradas están contribuyendo enormemente al incremento de la obesidad entre la población pero también a la diabetes tipo 2 que ya se está convirtiendo en una epidemia mundial.

La diabetes de tipo 2 suele considerarse una enfermedad de la civilización. Este tipo de diabetes representa más del 90% de los casos de diabetes y es un producto de la tecnología moderna.

La diabetes es una enfermedad crónica que aparece cuando el páncreas no produce insulina suficiente o cuando el organismo no utiliza eficazmente la insulina que produce.

La frecuencia de la diabetes está aumentando en todo el mundo, y los estudios muestran que también crece el riesgo de que la padezcan los niños.

La diabetes tipo 2 es considerada como la punta del témpano de las enfermedades crónicas a nivel mundial y en la frontera entre México y Estados Unidos de América.

Profesionales de instituciones de salud pública en estos dos países identificaron un aumento progresivo en el número de casos de diabetes en su región fronteriza. Este cambio atrajo su atención y los motivó a trabajar en colaboración para evaluar la magnitud del problema y generar recomendaciones para su control y prevención.

El Proyecto de Prevención y Control de la Diabetes en la Frontera México- Estados Unidos se originó como respuesta a las altas tasas de mortalidad y morbilidad por diabetes tipo 2 a lo largo de la frontera.

Se sabe que la diabetes causa terribles daños, no sólo entre quienes la padecen, sino también entre sus familiares, comunidades y servicios de salud. Los esfuerzos para prevenir y controlar esta enfermedad crónica no transmisible necesitan ser intensificados, a fin de evitar el número de personas que padecen esta condición.

La American Diabetes Association (ADA) recomienda el consumo de una serie de alimentos que ayudan a disminuir los riesgos de la diabetes, entre ellos los siguientes:

Cítricos: Protegen de diversas enfermedades, incluida la diabetes, ya que aportan los niveles suficientes de vitamina C, un antioxidante que regula el índice de glucosa en la sangre. Así que elige entre la gran variedad de cítricos: mandarinas, naranjas, toronjas, limones, etc.

Manzanas y peras: Ricas en pectina y con bajos niveles glucémicos -medida para saber cuánto elevan los alimentos la glucosa en la sangre-, el consumo de estas frutas ayuda a mantener estable la glucosa y el índice de colesterol.

Bayas: Ricas en antioxidantes, vitaminas y minerales, las bayas reducen los niveles de colesterol malo y glucosa en la sangre. En esta categoría entran: fresas, moras azules, arándanos, zarzamoras, entre otras.

Tomate: Proporciona nutrientes esenciales como vitaminas C y E, además de hierro; su bajo nivel de carbohidratos evita que el organismo eleve su azúcar.

Leche descremada: Aporta calcio y proteína, por si fuera poco, también contiene bajos índices glucémicos. Debes cerciorarte de que la leche sea descremada y baja en grasas.

Pollo: Su alto contenido de zinc ayuda al organismo a controlar su respuesta ante la insulina. Evita cocinarlo con la piel o comerlo frito.

Aguacate: Lleno de grasas sanas y proteínas; baja en azúcar y carbohidratos, este alimento permite al cuerpo controlar los niveles de glucosa. Evita consumirlo con alimentos ricos en carbohidratos.