SAN YSIDRO.-  Aunque los estudiantes pueden optar por un plan de estudios de dos años, dependiendo de la carrera y su caso en específico, se les motiva a que  busquen transferirse a una universidad, de cuatro años o más, para que obtengan un título más alto.

En estos términos respondió a pregunta específica Cynthia Nagura directora del Centro de Educación Superior (Higher Education Center) de San Ysidro.

Al reconocer que de los cuatro campus del Southwestern College, comparado con los de East Lake, Otay Mesa y National City, es el más pequeño; sin embargo, dijo, en un espacio limitado se atiende a cerca de 2 mil estudiantes.

Indicó que al ser ésta institución de carácter público, se recibe a estudiantes de diversos lugares y no sólo de San Ysidro y se pone énfasis en la educación general, con especial soporte en materias básicas que requieren los estudiantes para continuar, con éxito, sus posteriores estudios y una especialidad, como son Inglés, Matemáticas y Ciencia, entre otras.

“Este es el primer paso donde las personas pueden venir para adquirir su Educación Básica, obtener un certificado con un título asociado o se pueden transferir a una Universidad para continuar sus estudios”, señaló Nagura en entrevista con El Latino San Diego.

“Pero es una buena opción porque aquí es más barato, porque es público. No pagas lo que en otros colegios (privados) y también (el estudiante) gana confianza, aprende cómo estudiar y adquirir lo básico”, dijo.

Se les busca ayudar, continuó, “primero, qué planes tienen, qué carrera quieren estudiar, le ayudan a pensar, decidir y después le hacen un plan de clases que podrían tomar aquí y las opciones de transferencia a universidades como San Diego State o UC San Diego, etcétera”.

Y precisó en este sentido que “algunos (alumnos) están bien con 2 años y el asociado, depende de la carrera, algunos buscan su certificado, pues no necesitan de (una profesión) de 4 años”.

Nagura fue entrevistada el 18 de julio, fecha en LA que residentes de San Ysidro y familiares de víctimas de la masacre ocurrida hace 34 años, en un restaurante de comida rápida que se encontraba donde ahora está el centro de educación.

Al preguntarle sobre la mínima concurrencia de personas pese a la conmemoración de esta trágica fecha, respondió: “Sí se acuerdan; es una mancha, un dolor. Todos conocen a alguien, tienen una historia que contar; cada persona que viene y pasa por el monumento, pregunta qué pasó, qué ocurrió aquí, entonces, si es parte de una historia.