SAN DIEGO.- Septiembre es el mes de concientización sobre fibrilación auricular, una afección cardiaca que causa derrame cerebral y otros accidentes cardiacos.

Actualmente, el padecimiento afecta a más de dos millones de personas en Estados Unidos que en un momento requerirán tratamiento oportuno para evitar riesgos mayores.

Conocida como AFib, la fibrilación auricular hace que el corazón lata irregularmente por daños en la estructura del corazón. El ritmo anormal de los latidos cardíacos puede llegar hasta una frecuencia de 175 por minutos, cuando lo normal es alrededor de 100.

Quien padece la enfermedad, tiene cinco veces mas probabilidades de sufrir un accidente cerebrovascular, que se detona por la formación de coágulos.

Un coagulo puede viajar hasta el cerebro y bloquear el flujo sanguíneo regular para luego causar un derrame cerebral.

De acuerdo al portal Mayo Clinic algunas personas no detectan los síntomas de la fibrilación auricular hasta que se someten a una revisión física. Los síntomas más comunes son: palpitaciones aceleradas, debilidad, menor fuerza para hacer ejercicio, fatiga, confusión, mareos, confusión, falta de aire y dolor en el pecho.

Algunos de los factores de riesgo que desencadenam el padecimiento son la edad, padecer una enfermedad cardiaca, presión arterial alta, consumir bebidas alcohólicas, ser obeso, y antecedentes familiares.

Para reducir el riesgo de tener un accidente cerebrovascular existen ciertos medicamentos para tratar la fibrilación auricular. Estas medicinas son anticoagulantes como Coumadin (Warfarina), que previene la formación de trombos y émbolos.

Al respecto, el cirujano cardiotorácico afiliado al Hospital Sharp Memorial, Karl Limmer, explica que los medicamentos pueden ayudar a controlar los síntomas pero no curan la enfermedad.

“Al igual que con todos los medicamentos, existe la posibilidad de tener efectos secundarios. Con los anticoagulantes nos preocupa el sangrado excesivo y esto puede limitar la calidad de vida de algunos pacientes, especialmente aquellos que desean mantenerse activos”, comentó el experto.

También existen tratamientos más nuevos. Con un estudio de electrofisiología se puede encontrar la fuente del ritmo cardiaco irregular y extirpar o destruir su ruta a través del corazón.

Quienes se someten a la destrucción completa del problema experimentan un alivio total de los síntomas causados por la fibrilación auricular.

Igualmente, a un nuevo procedimiento de dos etapas se le conoce como mini laberinto. En la primera etapa el cirujano cardiotorácico realiza 3 ó 4 pequeñas incisiones en el tórax para insertar instrumentos que sirven para eliminar la arritmia alrededor de la parte externa del corazón.

Posteriormente después de varias semanas, se realiza un segundo procedimiento de destrucción a través de un catéter para bloquear cualquier arritmia restante en el corazón.

El doctor Limmer indica que este procedimiento sin cirugía abierta brinda a los pacientes el beneficio de minimizar el riesgo de un accidente cerebrovascular.

“Estamos viendo tasas de curación de mas del 80 por ciento para los pacientes en fase inicial de fibrilación auricular, que se compara con alrededor del 50 por ciento para otros padecimientos de ablación”, agregó cirujano cardiotorácico.

Para prevenir el padecimiento es esencial llevar un estilo de vida saludable a través de dietas, ejercicio, evitar fumar y no beber alcohol y cafeína, reducir el estrés y no automedicarse con contra el resfriado y la tos, que contienen estimulantes que pueden provocar latidos rápidos del corazón.