SAN DIEGO.- Investigadores de la Escuela de Medicina de la Universidad de California en San Diego descubrieron la presencia del componente oligosacáridos de la leche materna en el líquido amniótico durante el embarazo.

Los oligosacáridos son carbohidratos complejos abundantes y exclusivos de la leche materna. Los resultados indican que la exposición al componente en el periodo postnatal trae beneficios inmediatos o a largo plazo para el desarrollo del bebé.

A pesar de que estudios anteriores indican que los oligosacáridos están presentes en la orina y la sangre de la madre embarazada, por primera vez se informa sobre el nuevo hallazgo del componente.

El profesor asociado de pediatría en la Facultad de Medicina de la Universidad de California en San Diego, Lars Bode, indicó que “hasta ahora, la investigación sobre los oligosacáridos de la leche humana se ha centrado en el lactante, pero nuestro último descubrimiento sugiere que los beneficios del componente pueden comenzar mucho antes y afectar al feto en crecimiento”.

Los oligosacáridos son probióticos naturales que ayudan a las defensas de la flora intestinal del bebé para evitar enfermedades como diarrea o enterocolitis necrotizante, condición que afecta su intestino y posiblemente también asma, alergias y obesidad en su vida.

El especialista dijo que los resultados del nuevo estudio abren un campo de investigación y amplían el enfoque de los oligosacáridos en la leche materna a lo largo del desarrollo en el vientre de la madre y después de que nazca.

Para llevar a cabo la investigación se reclutó a 48 mujeres embarazadas, a quienes se les recolectó su orina y líquido amniótico en el momento del parto. Igualmente, se les pidió leche materna 4 días después del trabajo de parto.

El hallazgo también informa sobre la influencia del componente para las defensas y la prevención de infecciones tanto para bebé como para la madre.

El profesor asociado de pediatría en la Facultad de Medicina de la Universidad de California en San Diego señaló que los oligosacáridos también podrían estar involucradas en el desarrollo prenatal del los pulmones y el cerebro.

“Aun no sabemos qué tan temprano durante el embarazo aparecen los oligosacáridos en el liquido amniótico, pero imagínese si pudiéramos examinar este componente en el líquido amniótico como un marcador del riesgo del parto prematuro”, enfatizó Lars Bode.

Estos nuevos descubrimientos justifican una investigación adicional sobre cómo los oligosacáridos afectan la salud de la madre y el hijo en la etapa perinatal y neonatal y las posibles consecuencias para toda la vida.

La siguiente tarea es analizar y encontrar cómo los oligosacáridos se pueden reemplazar por medio de un sistema o medicamentos con el objetivo de que el bebé nazca a término.

Otros coautores que formaron parte del estudio son: Audra Wise y Biswa Choudhury de UCSD, Bianca Robertson del hospital Rady Children’s, Samuli Rautava y Seppo Salminen de la Universidad de Turku y Erika Isolauri del hospital Universitario de Turku.