CHULA VISTA.- María Orozco, quien trabaja en el Centro de Recursos ubicado a un costado de Otay Elementary, acudió a la redacción de El Latino señalando que se requiere mayor seguridad en esa área de la ciudad.

Señaló que el 24 de septiembre de este año, sufrió el robo de la batería de su automóvil, y aunque levantó el reporte, por teléfono, ante el Departamento de Policía de Chula Vista y esperó tres horas para que acudiera alguna patrulla, esto nunca ocurrió.

Orozco dijo que ella no es la única que le han robado acumuladores, porque se requeriría mayor vigilancia y seguridad, “pero la policía nos ha respondido que no es prioridad, al tener que atender otras emergencias como son homicidios y otros delitos”.

Afirmó que tuvo la oportunidad de hablar con el Teniente Don Remond, quien “se extrañó de que no hubiera ido nadie, pues yo me quedé esperando y me dijo que al tratarse de un delito, tenían que haber venido. ¿Pues explíqueme por qué no fueron le pregunté?”.

Marlen Vera, otra mujer quien expresó que un mes antes, en agosto de este año, encontró que su vehículo –que se encontraba frente a la escuela- había sido abierto y dañado el vidrio trasero.

“A mi no me robaron y sólo me dañaron el vidrio, pero estaba la ventana movida, algo distinto, buscando algo en mi carro. Y la ventana de atrás estaba forzada. No me faltaba nada. Sólo buscaron que había allí, para robar”, señaló.

Sin embargo, María Blanco señaló que el mismo día que robaron la batería a María Orozco, al salir,  (alrededor de las 12 a.m. del 24 septiembre), cuando la escuela se encontraba en vacaciones, también le robaron la batería . Vine a una clase que tomo de ejercicios allí en el Centro Recreacional. Y ya se habían terminado las clases.

Al preguntarles que si cuál pensaban que sería la solución coincidieron en que se requería mayor vigilancia y atención por parte de los elementos de la policía y aunque los elementos sean insuficientes para atender este tipo de llamados, al menos que realicen rondines al área.