SAN DIEGO.- Son muchos y variados los casos de depresión, crisis emocional y baja autoestima entre los (as) estudiantes que son o han sido víctimas de acoso escolar, y las más de las veces relacionados con amenazas, chantajes a través de las redes sociales y en algunos casos, incluso, con agresiones verbales o físicas.

“El martes 16 de abril, por la tarde, recibí un mensaje por medio del instagram de una cuenta que aparece con el nombre de Francisco, mandándome dos fotografías mías que fueron tomadas en las escuela el lunes (15), no sé a qué hora”, afirmó la joven estudiante Dulce Guadalupe Tablas, alumna del Grado 11 en Sweetwater High School.

“Y eran dos fotos que esa persona había tomado de mi por detrás, con mala intención y me las mandó acusándome que las iba a publicar para que todos las vieran. El nombre del muchacho de la foto corresponde a un estudiante que fue el año pasado, pero ya no va a esta escuela, y obvio me espanté, porque nunca me había pasado algo así, pero siempre me ha dicho mi mamá que nunca tenga miedo y siempre le diga lo que está pasando, sea bueno o malo, que hable, que lo reporte”, agregó Dulce Guadalupe.

“No hay crimen que perseguir”: autoridades

Pero la apropiada reacción de la joven y su madre, Elia Pliego, no parece corresponder a la realidad, pues esta última señaló decepcionada que aunque tuvo oportunidad de hablar con el oficial de policía de National City, de nombre John McGoutch y Dan Kracha, asistente de la dirección de Sweetwater High School, la respuesta no fue la que esperaba: “no hay crimen que perseguir y la persona (detrás del anonimato) no incurrió en ilegalidad y por lo tanto, no hay caso”.

“La foto, tomada dentro de la escuela”

“Cuando el policía y el asistente de la dirección en la escuela, que no había ningún crimen”, continuó la madre de Dulce, “que no pasaba nada, que era una foto pública, les dije: no puede ser una foto pública, porque está dentro de la escuela; fue sacada la foto dentro de la escuela y les dije si la foto hubiera sido tomada en la calle, estaría buscando quién es en la calle”.

“Simplemente porque no miran sangre, no es crimen. Entonces voy a esperar a que me violen a mi hija, me la sigan acosando, amenazando, para aclarar un crimen”, señaló molesta Elia Pliego, quien manifestó preocupada que se hija “me habló llorando y desesperada, que ya no aguantaba más, que no podía más con esas amenazas que estaba recibiendo, que no quería que nadie la mirara, pues está dañando su autoestima” .

Leyes atrasadas frente al ‘bullying escolar”

En efecto, al término de la entrevista con la estudiante y su madre este reportero envió un correo solicitando una respuesta al Jefe del Departamento de Policía de National City,  José Téllez sobre el caso, mismo que no ha sido respondido.

Aunque a principios de diciembre del 2018, el asambleísta James Ramos por el Distrito 40 (Cucamonga-San Bernardino) en coautoría conel senador Scott  Wienner, presentaron la iniciativa AB 34 buscando que se tomen medidas y sancione fuertemente el acoso escolar, en la práctica hasta ahora no ha cambiado nada.

Y es que la iniciativa fue planteada para que se inicie el año próximo, ciclo 2020.

“La prevalencia de las redes sociales ha ampliado los espacios donde los alumnos pueden enfrentarse a la intimidación fuera del sitio escolar y hacia Internet. Debido a la prevalencia de las redes sociales entre los jóvenes, la relativa invisibilidad para los padres y tutores, y la dificultad para intervenir en casos de ‘ciberacoso’, prevenir y mitigar el impacto del acoso en las redes sociales ha demostrado ser un desafío para los educadores, padres y tutores”, ”, se sostiene en la iniciativa referida con razón, sin embargo, en la práctica

Y concluye la iniciativa AB 34 con una advertencia: “La intimidación también puede tener un impacto significativo en el rendimiento académico de un alumno, ya que las víctimas más gravemente a menudo ven las peores disminuciones. Estas disminuciones académicas pueden promover el ciclo negativo creado por el bullying y puede conducir a la depresión y, en algunos casos, autolesiones o suicidio. El suicidio es la segunda causa de muerte entre los jóvenes de 15 a 24 años, inclusive, en los Estados Unidos…”.