WASHINGTON, D.C.- Presionado por las denuncias acerca de las pésimas condiciones ‘de enjaulamiento’ y de presunta falta  de respeto a sus derechos humanos y legales en que se encontraban niños, de todas las edades, en un Centro de Detención de Texas, John Sanders, Comisionado Interino de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza, se vio obligado a renunciar.

En una carta de renuncia dirigida a los miembros del personal a su cargo, Sanders confirmó que la renuncia será efectiva a partir del próximo 5 de julio.

El funcionario fue designado por el presidente Donald Trump el 15 de abril y fue precisamente durante su administración que se difundió la noticia de niños encerrados en espacios infrahumanos o durmiendo en el suelo.

De 300 pequeños (en su mayoría de ellos bebés y adolescentes), ya sólo permanecían en la estación de la Patrulla Fronteriza localizada en la población de Clint, Texas, unos 30 (el 10%), pero uno de los principales problemas, además del hacinamiento en que se encontraban, es la falta de agua y otros servicios.

La renuncia de Sanders coincide con el anuncio del presidente Donald Trump de que daría dos semanas a los demócratas para que legislaran leyes más duras en materia de migración y las negociaciones con el gobierno de México, respecto  arecientes negociaciones que obligarían al país azteca a recibir los solicitantes de asilo.  Se anticipó que Sanders sería sustituído por Mike Morgan, quien anunciara el arranque de las deportaciones masivas.