SAN DIEGO.- Una investigación acerca de cifras alarmantes de supuestos casos contagio de internos en cárceles del Condado de San Diego, está siendo investigado por la Unión de Libertades Civiles Americanas (ACLU) San Diego e Imperial Valley.

Indica la organización que basado en los propios datos publicados en el sitio del Departamento del Sheriff de San Diego hasta el 18 de diciembre, 637 prisioneros habían dado ‘positivo’ al virus desde que inició la pandemia, a principios de este año.

Asimismo, destaca que la cifra de casos se duplicó al aumentar de 161 casos que se contabilizaban al 30 de noviembre, aumentando a 388, al 18 de diciembre.

El riesgo de nuevos brotes

ACLU aclaró, a través de un reporte de prensa, que desde el comienzo de la pandemia, esta organización en conjunto con otras, han estado haciendo un llamado a las cárceles locales, prisiones del Sherif y los Centros de Detención (del ICE), “a que reduzcan su población debido al alto riesgo que significa el aumento en los brotes (del COVID-19)”.

Sostiene que la fundación de ACLU San Diego e Imperial Valley “está buscando información sobre las tasas que está rompiendo record (por instalaciones y grupo racial)”, información que ya ha solicitado a la Oficina del Sheriff”.

Dentro de la información específica que la fundación está solicitando y demandando su cumplimiento se mencionó la siguiente:

Identificar y proteger a las personas vulnerables; ejercer su autoridad para reducir la población de internos y hacer posible, con ello, que prevalezca la distancia social y continuar con las pruebas de COVID, conforme a los protocolos de los Centros de Control de Enfermedades y Prevención (CDC) y su manual respecto a limitar la transferencia  de los internos.

“Se ha convertido en urgente”

Se recuerda que el 10 de noviembre, el Condado de San Diego fue asignado al nivel púrpura más restrictivo de California debido a la elevada tasa de ‘positivos’ y al mandato gubernamental de permanecer en casa.

“La situación en las prisiones del condado de San Diego se ha convertido en urgente y requiere una inmediata reducción de la población que se encuentra en las cárceles”, afirmó Bardis Vakili, del Grupo de Abogados de UCLA.

Advirtió en el mismo sentido que “con 388 casos activos (de COVID-19) en las cárceles (del condado de San Diego), una cantidad adicional de 106 internos que se encuentran aislados debido a posible exposición al mismo, y 105 caso activos de empleados del Sheriff”, esta agencia, consideró Vakili, “ha fallado” al no usar su autoridad  para permitir la adecuada distancia social entre los presos.

Se afirma por último que aunque la población de unas pocas cárceles de San Diego se han reducido, varias de las más grandes instalaciones carcelarias, incluidas San Diego Central, George Bailey, South Bay y Vista, permanecen saturadas.