Mientras la administración del presidente Joe Biden autorizaba el ingreso por San Ysidro de 25 migrantes diarios en busca de asilo, otros 1,500 migrantes habían llegado al inicio de esta semana a la explanada de la garita de El Chaparral, donde acampaban en espera de que les otorgaran la oportunidad de pasar para solicitar refugio.

“Habían llegado como 500 migrantes alrededor de la semana pasada, en el fin de semana ya fueron unos 1,000, pero al amanecer del lunes ya las casitas de campaña cubrían toda la plaza de la entrada de la garita de El Chaparral, calculamos que con unas 1,500 personas, si no es que más, niños y adultos”, dijo a El Latino el pastor Albert Rivera.

Rivera, director del albergue Ágape en Tijuana, dijo que los migrantes están decididos a permanecer en el campamento “hasta que las autoridades de Estados Unidos les expliquen un proceso o protocolo con el que puedan cruzar la frontera para solicitar asilo”.

La administración Biden no contempla por ahora permitir el paso de los migrantes en el campamento. Se ha enfocado en dejar pasar a los que estaban inscritos y todavía tienen solicitudes de asilo abiertas en el programa “permanecer en México”.

Ese programa que impuso a México la anterior administración envió a ciudades fronterizas mexicanas hasta a 69,000 migrantes, a esperar audiencias y resultados a sus peticiones de asilo, pero, en el último conteo, solo continuaban unas 22,000 personas; el resto había regresado a sus países luego de unos dos años de espera.

El cierre de las cortes de migración y del mismo programa “permanecer en México” desalentó con el paso de los meses a muchos migrantes.

El presidente Joe Biden canceló ese programa el mismo día en que asumió el poder y semanas después ordenó que pasaran gradualmente hasta 25,000 migrantes con solicitudes de asilo abiertas en cortes estadunidenses.

La selección de las 25 personas que cruzan diariamente por San Ysidro la hace el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (Acnur), con base en una jerarquía de vulnerabilidad entre los migrantes.

“Todas estas personas que acampan en la entrada a El Chaparral no estaban inscritos en ‘permanecer en México’, porque había una larga espera para inscribirse, pero algunos de ellos han estado en Tijuana un año y medio o más tiempo”, dijo el pastor Rivera.

La mayoría de los migrantes en la explanada de El Chaparral son haitianos y centroamericanos, en menos número hay mexicanos que también huyen de la violencia, africanos e incluso algunos europeos.

Mairelis, una migrante hondureña dijo que “sí, sabemos que ahora solo pasan (a California) los que estaban anotados y tenían audiencias en ‘permanecer en México’, pero, si se fija, verá que el presidente Biden también dijo que Estados Unidos recibirá 100,000 refugiados este año”.

Los que estamos aquí queremos estar entre los primeros de esos 100,000 que piden refugio, explicó Mairelis.

Las familias en El Chaparral –la entrada a la garita PedWest de San Ysidro– esperan que, cuando la administración Biden haya tramitado el ingreso de los 25,000 solicitantes de asilo que autorizó el presidente, les informe algún procedimiento para que ellos también pidan asilo.

Se le explicó al pastor Rivera que eso posiblemente sería hasta junio próximo. “Ellos desde que llegaron a Tijuana solo han esperado, lo que hacen ahora no es distinto”.

Pero el pastor expresó preocupación porque, aunque hay voluntarios que alimentan a los migrantes, el campamento carece de servicios higiénicos.

El secretario de Salud de Baja California, Alfonso Pérez, advirtió que el campamento puede convertirse en un foco de Covid 19.