Este mes cumplen un año las restricciones fronterizas que impactan básicamente solo a los residentes de México que cruzan con visa. Foto de Manuel Ocaño.

En Tijuana la señora Graciela Munguía piensa que el cierre de la frontera por las restricciones únicamente afecta a las personas que cruzan a San Diego con visa.

“Es como que, todos los días pasan a San Diego todos esos miles de personas en la mañana y regresan en la tarde, o pasan esos miles de Los Ángeles y San Diego a Baja California el sábado, pero ellos no traen ni llevan el virus, pero los que tenemos visa sí”, dijo la señora en plática telefónica.

“Para mí es hasta cierto punto ridículo, pero también me perjudica mucho; llevo un año sin poder ir a comprar tela y materiales que uso para hacer diseños”, agregó.

Platicó que, para colmo, su visa de visitante a Estados Unidos está por vencer y el consulado no renueva todavía las visas como medida de prevención a contagios de Covid 19.

“En mi caso ya va a ser un problema mayor, porque cuando comiencen a renovar las visas, yo de seguro no voy a tener dinero para para la visa, ni para demostrar que tengo trabajo y soy autosuficiente en Tijuana”, lamentó.

La señora Graciela es una de docenas de miles de residentes en Baja California quienes desde hace un año tienen prohibido cruzar la frontera por las restricciones a los cruces fronterizos no esenciales.

Este mes las restricciones cumplen un año, sin que se vean señales de que pudieran terminar pronto.

Las restricciones fueron impuestas el 21 de marzo del año pasado por los gobiernos de Estados Unidos y México como medida para prevenir contagios entre ambos lados de la frontera.

Pero esas medidas no se aplican a ciudadanos estadunidenses ni a residentes legales, independientemente del lado de la frontera en que vivan.

Autoridades diplomáticas han exhortado a los ciudadanos estadunidenses que dejen de cruzar la frontera por motivos como pasar a visitar amigos o conocidos o por paseos.

Pero a diferencia de Estados Unidos, que impide el paso a los viajeros no esenciales, para entrar a México no hay ninguna restricción.

“Cruzan la frontera y aquí hacen fiestas y reuniones; si va a la playa, ahí se los va a encontrar, a veces con cervezas”, dijo Graciela.

Las excepciones para las restricciones son para “personas que deben cruzar la frontera por razones médicas o individuos que realicen viajes por parte de gobierno, y para cónyuges e hijos de miembros de las fuerzas armadas”.

Pero, de nuevo, se refiere a razones médicas de estadunidenses, por ejemplo, de estadunidenses que viven en el condado de San Diego y tengan citas médicas en Tijuana, pero no aplica en sentido contrario, la excepción no cubre a personas que residen en Tijuana y que tengan cita médica en San Diego, a menos, de nuevo, que sean ciudadanos estadunidenses o residentes legales.

Las restricciones se han renovado cada mes desde el 21 de abril del año pasado. Ninguna autoridad, de ningún lado de la frontera, ha informado sobre la posibilidad de terminar las limitaciones a viajes no esenciales.