1. Beber agua

    Podría parecer obvio, pero es uno de los puntos que más descuida la gente. De nada servirá tratar de hidratar la piel seca de nuestro rostro si no mantenemos hidratado todo el organismo.

    Lo recomendable es tomar hasta un litro y medio de agua al día como mínimo, lo cual nos ayudará a evitar la sequedad del rostro y que nuestra piel gane elasticidad y luminosidad.

  2. Humidificador

    Otra forma fácil y sin esfuerzo de hidratar la piel seca de nuestro rostro será la disposición de un humidificador en nuestro hogar. La calefacción o el aire acondicionado secan el ambiente, provocando que se acabe resecando la piel. Un humidificador ayudará a generar humedad en el aire y prevendrá que nuestra piel se seque más fácilmente.

  3. Aceite de rosa mosqueta

    La rosa mosqueta, ya sea en formato de aceite o como base en cremas, tiene grandes beneficios para nuestra piel. Uno de ellos es su alto contenido en vitamina A, que aumenta los niveles de humedad y mejora la impermeabilidad de la piel, evitando así la pérdida de agua y mejorando la hidratación del rostro.

  4. Lavar el rostro a diario

    Realizar una rutina diaria de limpieza de rostro, aunque ésta sea básica, es esencial para mantenerlo limpio e hidratado.

  5. Bajar la temperatura del agua

    Darnos una ducha de agua muy

    caliente en pleno invierno es relajante y muy tentador, pero pasar mucho rato dentro puede ser perjudicial para nuestra piel. Someter nuestro rostro a los vapores del agua hirviendo afecta a los aceites que la mantienen hidratada y facilita la sequedad.

    Para evitarlo bastará con bajar la temperatura del agua a una más templada, pasar menos rato bajo la ducha y utilizar cremas hidratantes para la ducha.

  6. Crema de Aloe Vera

    Otro de los productos naturales que nos ayudará combatir los efectos del frío sobre nuestro rostro es el áloe vera. Las propiedades de esta planta son infinitas, y una de ellas es la de hidratar y ayudar a suavizar la piel, aliviando las irritaciones y descamaciones que puedan producirse por la sequedad.

    La misma gelatina que obtenemos al abrir la planta, se puede aplicar directamente sobre el rostro a modo de gel; o bien podemos crear una crema a partir de la misma sustancia añadiendo medio vaso de aceite de coco y mezclando. Este remedio casero será perfecta para mantenerla hidratada por más tiempo.