Dos vehículos cruzaron con docenas de migrantes por un hueco en el muro de pilares de 30 pies de alto, uno se incendió y el otro fue impactado por un camión de doble carga de graba para construcción. Perecieron 13 personas y 12 resultaron heridas. Cortesía CHP.

José Cruz Noguez posiblemente pensó que si en 27 días –después de ocasionar un accidente en que murieron 13 migrantes en el Valle Imperial– nadie lo había detenido, significaba que nadie lo reconocería, así que decidió cruzar nuevamente la frontera, esta vez legalmente por la garita del centro de la ciudad de Calexico.

 Pero el residente legal de 47 años de edad, se equivocó; estaba plenamente identificado. Otro coyote al que le había ofrecido pago por complicidad y tres sobrevivientes de otro accidente lo reconocieron en una averiguación federal.

 Por eso en cuanto Cruz ingresó a la garita, inspectores de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP) lo arrestaron bajo cargos de conspiración para tráfico de personas y por ocasionar 13 muertes y dejar heridas a otras 12, por lo menos cuatro de ellas de gravedad, en actos para obtener ganancias económicas.

 Las autoridades proporcionaron detallados documentos judiciales, en los que se narran los hechos tal y como sucedieron.

 Con ayuda de equipo tecnológico, la patrulla fronteriza registró la madrugada del 2 de marzo que varios vehículos llegaron a un punto al sur del muro fronterizo, en Mexicali. Los agentes vieron que luego decenas de personas ingresaban a dos vehículos tipo SUB, que luego fueron identificados como un Yukón y un Explorer.

 Poco antes de las 6 de la mañana, oficiales de la Patrulla de Carreteras de California (CHP) llamaron a la patrulla fronteriza para informar que vieron a alrededor de una docena de personas que corrían para alejarse de un vehículo en llamas.

 Se trataba del vehículo Yukón visto poco antes al sur de la frontera y la patrulla respondió con sospechas de que se trataba de un incidente de tráfico de personas.

 Los agentes detuvieron a 19 migrantes, entre ellos a tres que se identificaron como mexicanos sin permiso para estar en el país y que luego sirvieron como testigos.

 Casi simultáneamente al incendio del Yukón, se registró un accidente fatal con el otro vehículo. el Explorer, al que también cerca de las 6 de la mañana envistió por el costado izquierdo un camión doble remolque cargado con graba para construcción.

 El conductor del Explorer, quien murió en el impacto, transportaba a 24 personas en el auto al momento del accidente.

 El jefe de CHP en la oficina fronteriza en el Valle Imperial, Omar Watson, dijo que personas que pasaban por el sitio avisaron a su agencia sobre el accidente cerca de las 6 de la mañana.

 CHP encontró en el lugar cuerpos que salieron expulsados del vehículo por las ventanillas a causa del impacto y varias personas heridas.

 Los heridos fueron trasladados en helicópteros a centros médicos incluso al condado de San Diego, a unos 220 kilómetros de distancia.

 Días después las autoridades detuvieron en Campo, en la frontera al este de San Diego, a otro traficante de personas quien al ser interrogado reveló que el coyote responsable por el ingreso de los dos vehículos SUB con migrantes era José Cruz Noguez.

 El coyote en Campo, no identificado, dijo que Cruz le había ofrecido $1,000 dólares en efectivo por cada migrante que cruzara en alguno de los dos vehículos.

 Las dos unidades ingresaron a California a través de un hueco que los traficantes abrieron en la parte baja del muro fronterizo de pilares de acero de 30 pies de alto.