WASHINGTON, D.C.- Los primeros indicadores positivos tras el impacto a la economía nacional causado por la pandemia de COVID-19, han comenzado a observarse aunque sea de manera lenta y gradual.

De acuerdo con el Departamento del Trabajo de Estados Unidos, la tasa se redujo al 6% en marzo, en comparación con el 6.2% que registró durante el mes de febrero de este año.

Y el más claro reflejo de esta mejora, de acuerdo con la agencia federal y los datos más recientes proporcionados por el Departamento de Empleo de Estados Unidos, es que las nóminas en fuentes de trabajo no agrícolas aumentaron en 916,000 nuevos empleos.

“El crecimiento del empleo estuvo muy por encima de las estimaciones del indicador Dow Jones, (que pronosticó) 675,000, y es el más rápido crecimiento desde agosto del 2020”, consideró la agencia noticiosa nacional NBC en su sección de Economía.

El Departamento del Trabajo, por su parte, afirmó en un reporte de prensa que “el crecimiento del empleo se disparó en marzo al ritmo más rápido desde el verano pasado, ya que un crecimiento económico más fuerte y un esfuerzo agresivo de vacunación, contribuyeron a un aumento en los trabajos de hostelería y construcción”.

El presidente Joe Biden mostró beneplácito por esta reacción positiva de los indicadores de empleo y en una conferencia de prensa se refirió al mayor aumento en la cantidad de empleos durante el mes de marzo comparado con lo transcurrido en los últimos 7 meses.

Para el mandatario la acentuación en el proceso de vacunación masiva y la aplicación adecuada de las restricciones, han impulsado la recuperación del Mercado laboral.

Los 916 mil nuevos empleos del mes de marzo contra los 468 mil nuevas fuentes de trabajo de febrero del 2021, explica el optimismo del ejecutivo federal, aunque todavía existe incertidumbre sobre el comportamiento de los sectores económicos, ante un eventual rebrote de la pandemia.