La oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP) informó este fin de semana que el cierre de la frontera a cruces no esenciales continúa al 21 de agosto.

La decisión fue tomada pese a que con la aplicación de vacunas que donó en junio la administración del presidente Joe Biden, el estado de Baja California alcanzó más del 70 por ciento de su población vacunada, el índice de inmunidad colectiva.

El plan del gobierno de México al aplicar en Baja California casi la totalidad de un millón 350 mil vacunas de una sola dosis de Johnson & Johnson era que la frontera reabriera gradualmente y empezara con la reapertura entre California y Baja California.

Sin embargo CBP informó el domingo en mensaje de Twitter que “las restricciones temporales a los viajes no esenciales por las garitas terrestres permanecen en vigor”.

Con esta extensión ya serán 17 meses consecutivos de restricciones, que se aplican únicamente a mexicanos con visa de visitante o turista, pues los ciudadanos estadunidenses y los residentes legales en Estados Unidos, aún aquellos que viven en Baja California, cruzan la frontera sin contratiempos.

La decisión que anunció CBP coincide con una reciente observación del canciller mexicano, Marcelo Ebrard, quien dijo no visualizar que a corto plazo Estados Unidos levante las restricciones.

Las restricciones fueron impuestas mediante acuerdo entre Estados Unidos, México y Canadá a partir del 21 de marzo del 2020, como medida preventiva para evitar contagios de Covid 19.

California reabrió su economía a mediados de junio y Baja California pasó a semáforo epidemiológico verde –de menor riesgo—también por esas fechas.

Para el director ejecutivo de la Cámara de Comercio de San Ysidro, Jason Wells, opinó que las restricciones son una forma de discriminación que impacta solo a ambos lados de la frontera.

Las restricciones en la frontera de California son discriminatorias “porque únicamente se las aplican a los mexicanos que cruzan a pie”, la mayoría de ellos a hacer compras y visitar familiares, dijo el dirigente de comerciantes.

Destacó que las restricciones no se aplican a visitantes mexicanos con mayor poder adquisitivo que vuelan a centros comerciales en Los Ángeles y otras ciudades a hacer sus compras.

Pero al mismo tiempo son restricciones discriminatorias porque únicamente se imponen a quienes cruzan la frontera de Baja California a California, no hay ninguna restricción para los turistas estadunidenses que cruzan al sur de la frontera, de acuerdo con Wells.

En más de una ocasión, el secretario de Salud de Baja California, Alonso Pérez, ha atribuido repuntes en contagios a visitas de estadunidenses al estado.

Durante la pandemia San Ysidro ha perdido más de 200 negocios que ya no volverán a abrir, porque la mayoría de los consumidores eran mexicanos a quienes se les impide cruzar la frontera desde hace 16 meses.

En otras palabras, uno de cada cuatro negocios en San Ysidro se ha perdido, junto con sus fuentes de empleo, debido a las restricciones fronterizas, de acuerdo con el director ejecutivo de la Cámara de Comercio.