“Estoy más que lista”, dijo a El Latino la señora Altagracia García al platicar sobre la posible reapertura de la frontera.
“Yo digo que tengo lo que quisiera de mí Estados Unidos para dejarme pasar: tengo algo de dinero que he ahorrado desde que cerraron la frontera a los visados (persona con visa de visitante), y tengo mi vacuna de Johnson & Johnson”, comentó.
Dijo que si el 21 de agosto levantan las restricciones fronterizas, pasará antes que nada por unas prendas de ropa y comestibles que compraba en San Ysidro y que ya extraña después de 16 meses de cierre.
“Ahorita es más que nada la tentación, ¿verdad?, de que ya quisiera que de verdad nos dejen cruzar a hacer compras; me dijeron que ya algunas mamás pasan con sus hijos a dejarlos a la escuela porque comenzaron las clases presenciales, pero faltamos los demás”, dijo.
Los demás son aproximadamente el 95 por ciento de los consumidores de negocios en el Boulevard de San Ysidro, que se encuentra en situación recesiva desde que cerraron la frontera a los cruces no esenciales en marzo del 2020.
También son consumidores de todo el sur del condado de San Diego.
La opinión de doña Altagracia en Tijuana coincide con la del presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, quien aseguró que la campaña de vacunación en todos los municipios fronterizos con Estados Unidos han creado las condiciones para reabrir la frontera.
“Estamos avanzando en la vacunación en todos los municipios fronterizos; estamos pensando que para principios de agosto terminamos toda la frontera”, dijo el mandatario en conferencia la semana pasada.
“Entonces hay condiciones. En el caso de Baja California, estamos igual que en California en cuanto a vacunación”, confirmó.
California alcanzó niveles de inmunidad de rebaño a mediados de junio y Baja California unas semanas después, gracias a una donación de la administración Biden de un millón 350 mil vacunas de una sola dosis de Johnson & Johnson.
“No se puede tener mucho tiempo cerrada la frontera porque existe una vinculación económica, social, que es estratégica para México y Estados Unidos”, dijo el presidente mexicano al destacar que con el cierre, también el comercio de Estados Unidos sale perdiendo.
Dijo que “en el caso del comercio, está demostrado que el mantener cerrada la frontera más tiempo va a terminar afectando centros comerciales sobre todo en California y Texas que están siendo afectados. De modo que yo estoy seguro que se va abrir por completo la frontera”.
Aunque las restricciones continúan en la frontera estadunidense con México –de Estados Unidos hacia México no hay–, Canadá comenzó esta semana a flexibilizar los cruces en sus límites comunes con Estados Unidos.
Canadá permite el paso de los estadunidenses que muestren que están completamente vacunados.
También permite el paso de estadunidenses menores de 12 años, acompañados de mayores de edad vacunados.

