SAN DIEGO.- Proyectado para que esté listo para el otoño del 2022, trabajadores -en su mayor parte de ascendencia Latina- laboran en la construcción de las áreas donde estarían los asientos de los aficionados de lo que será el flamante estadio SNAPDRAGON de la Universidad Estatal de San Diego (San Diego State University, SDSU).

Gigantescas grúas mecánicas se alzan al cielo desafiantes y conductores de trascabos mueven la tierra aún mojada por las lluvias recientes, mientras varios trabajadores dialogan sobre detalles específicos en uno de los cuerpos de concreto donde quedarán las gradas de los aficionados.

Lo que fuera el antiguo estadio Jack Murphy, construido en la década de los 80 y  llamado así en honor de un periodista local amante del fútbol americano y del deporte en general, ha sido demolido y está siendo reconstruido, en lo que podría ser un vuelco de 360 grados en la historia de frustración de equipos, que como San Diego Chargers, decidieron ‘volar’ a otros destinos ante lo que llamaron falta de apoyo por parte de las autoridades locales.

La identidad de SNAPDRAGON y la reciente asociación de SDSU con Sycuan Casino se abre una nueva expectativa pues en el mismo jugará el equipo de fútbol americano de SDSU, Aztecs y ¿por qué no? podría llegar a ser el ansiado reemplazo que llene el vacío de los aficionados sandieguinos al fútbol americano.

Lea la nota completa en la sección deportiva de la Edición 52 de su periódico El Latino San Diego.