Este jueves se cumple un año que seguidores de Trump intentaron tomar el edificio del congreso mediante disturbios en los que la única víctima fatal en esa fecha fue una sandieguina.

La señora Ashli Babbit, de San Diego, intentó en el asalto al capitolio ingresar al edificio por una ventana y un policía le disparó. Pereció en el acto. 

Los familiares de Babbit primero demandaron conocer la identidad del oficial que disparó. Cuando el agente habló voluntariamente con los medios, los familiares dijeron que lo demandarían por 10 millones de dólares por asesinato, pero a la fecha no lo han hecho. 

El Departamento de Justicia cerró el caso de la muerte de Babbit en abril del año pasado como muerte por defensa personal del oficial y para proteger a legisladores.

El Departamento de Justicia también a acusado hasta ahora a 220 personas por agredir a los policías del capitolio o impedirles cumplir su trabajo. Unas 165 se han declarado culpables, 71 han sido sentenciadas y de ellas 56 por delitos menores que solo ameritan semanas de prisión, aunque algunos más tienen condenas de entre 3 y 5 años de cárcel.

El fin de semana el comité que investiga los disturbios adelantó que Trump es por lo menos parcialmente responsable del intento de toma del capitolio, y que su esposa le rogó inútilmente que interviniera para detener a la turba.

A un año de esos disturbios, el 56 por ciento de los republicanos encuestados opinan que los involucrados defendían la libertad y el 47 por ciento que fue patriotismo; en cambio el 85 por ciento de los demócratas considera que fue una insurrección y que trataron de dar un golpe de estado.

Increíblemente, el 47 por ciento de los republicanos dice que los involucrados en el intento de toma del capitolio eran “activistas izquierdistas”. 

En la encuesta de CBS el domingo, el 7 por ciento firmemente favorece que el país se divida en una nación gobernada por demócratas y otra por republicanos; el 16 por ciento favorece la opción, el 21 por ciento de alguna manera se opone y el 56 por ciento abiertamente está en contra.

En otra encuesta del domingo, de ABC, el 72 por ciento opinó que en los disturbios se amenazó la democracia, mientras que 1 de cada 4 encestados dijo que fue para defender la democracia.