SAN DIEGO.- Socorro Guzmán tiene un objetivo muy específico por  cumplir en este nuevo año.

Nativa del estado mexicano de Michoacán, llegó a San Diego hace 22 años, la madre de familia que trabaja como custodio en las instalaciones de Jackie Robinson Family YMCA, espera con ansias -según nos dijo en entrevista- la apertura de la Piscina o Centro Acuático para aprender a nadar.

“Estoy emocionada porque quiero aprender”, expresó Socorro en entrevista con El Latino San Diego.

El ejemplo en casa

Y es que el ejemplo y la mayor motivación la tiene esta trabajadora de ascendencia Latina en casa, pues su hija Edith aprendió a nada en esas mismas instalaciones hace más de una década cuando era apenas una niña de 5 años de edad. Hoy Edith tiene 18 y espera ayudar en el esperado aprendizaje de su madre.

Pero en el proyecto de un futuro aprendizaje de nado de Socorro, quien tiene 14 años de trabajar “muy contenta” en estas instalaciones localizadas a un costado de la Imperial Avenue, no solo figura el tomar clases de natación en el lugar donde su hija aprendió a nadar, sino compartir su experiencia e inspirar y motivar a los adultos, mostándole que “nunca es tarde” para aprender a nadar.

¿Cómo conoció YMCA?

Porque mis sobrinos venían a nadar, a la alberca. Yo nomás escuchaba que vamos a las albercas, pero nunca me imaginaba que era aquí y bueno pues despues trabajo una amiga y yo andaba buscando trabajo y una amiga que trabajaba en ‘el front desk’, en membresía, me comentó de este lugar, que aquí ocupaban para limpieza y dije en lo que sea, yo quiero trabajar”.

“Y fue cuando ya vine. Hablamos con James”, continuó,”que es mi supervisor, el director. Y ya llené la aplicación y ya después me llamó y tuve la entrevista y fue cuando entré a trabajar aquí”.

Por su parte Anna Arancibia, directora ejecutiva de Jackie Robinson Family YMCA recordó que fue el 7 de octubre cuando se llevó a cabo ‘el grounbreaking” (la primera palada) de arranaque de la obra de construcción de la alberca.

“Estamos adelantados en el proyecto”

“Estamos adelantados en el proyecto y ojalá que esté terminado en este verano. Ojalá podamos abrir al público en julio (de este año)”, dijo.

La entrevistada adelantó que en enero se abrió una convocatoria y actualmente se encuentran buscando una directora o director de natación que entrene a los niños de los 16 años en adelante y a los adultos (sin importar su edad) y les enseñe a nadar a quienes no saben.

Indicó en este sentido que el plan contempla invitar a estudiantes de High School para que ellos puedan actuar como salvavidas, así como asociarse con otras organizaciones y escuelas.

“Porque antes”, agregó Anna, “teniamos una asociación con King Chávez. Los niños de tercer grado venían aquí a aprender a nadar y luego jugaban fútbol aquí”, pero ello terminó en el verano del 2014 .

Arancibia, quien tiene alrededor de 18 años de trabajar en estas instalaciones, recordó que debido a lo pequeñas y antiguas que entonces resultaban las mismas, se hizo necesario que se cerraran a partir de marzo de 2015 para que se volvieran a abrir, construido el edificio completamente de nuevo, en octubre del 2017, como ahora se encuentra.

“El edificio era chico y viejo”

“Hicimos muchas cosas, pero el edificio era chiquito y viejo” reconoció Anna Arancibia quien dijo que la superficie total donde se asienta el mismo y sus instalaciones es de 54,000 pies cuadrados.

Indicó que se cuenta con sala de ejercicios y fitness, baloncesto, campo de fútbol soccer, pickoball (tenis), guardería para las familias, los padres que quieren hacer ejercicio.

Reiniciaron clases

“Empezamos en enero las clases para los adultos mayores, pues se volvieron a retomar esas clases” (que se habían cerrado por el COVID y están a punto de reiniciar los juegos de deporte, incluido los de baloncesto por parte de elementos de Gomper Higs School, destacó.

Indicó finalmente Arancibia que también se tiene un ‘Drop-in- center’, donde los días lunes y miércoles se ofrece un espacio para que los miembros puedan acudir, recibir el apoyo y la orientación por parte de un terapista y alimentos y ‘snacks’, si así lo requieren.

Fachada exterior del moderno edificio que reinició operaciones en octubre de 2017. Foto-Cortesía: YMCA of San Diego County.