SAN DIEGO.- Cada mañana cientos de robots toman muestras en las plantas de tratamiento de aguas residuales del Condado de San Diego y aproximadamente en cinco horas pueden saber que instalaciones presentan cargas virales de Covid-19 al identificar el virus en el líquido.

De esta forma se aplica un sistema de alerta temprana para notificar a la población sobre zonas con posibles contagios ya que los datos son corroborados por investigadores de la Universidad de California en San Diego (UCSD por sus siglas inglés).

Por ejemplo, UCSD cuenta con investigadores biomédicos que analizan aguas residuales en los alrededores de sus campus y una vez obtenida esa información se les notifica los resultados por correo electrónico a cada persona que vive, estudia o trabaja cerca de dichos lugares para que se realicen pruebas de detección.

“El agua residual captó nuestra atención porque cuando los casos aumentaron, fue muy difícil para las personas encontrar pruebas y si eres asintomático crees que no tienes que realizarte un test, desafortunadamente si presentas o no síntomas puedes contagiar, cuando analizamos el agua no es necesario eso porque aíslas el virus en las heces y se incorpora al agua residual y podemos tener una mejor idea de cómo está la situación en el condado”, reveló Smruthi Karthikeyan, investigadora de UCSD.

En los campus universitarios operan 131 robots para analizar las aguas residuales pero hay plantas de tratamiento que cuentan con esta tecnología en el Condado de San Diego y envían sus muestras a los investigadores de UCSD para su análisis.

“Hasta ahora hemos obtenido resultados que nos indican con anticipación de una a dos semanas cuando analizamos los residuos y no solamente es analizar al SARS-COV-2, también podemos identificar las variantes en el agua si hay Omicron, Delta, Alpha y eso lo podemos saber con pequeños análisis del agua y es mucho más barato”, declaró Karthikeyan.

PLAN EXITOSO

Antes de la incorporación de los robots en la universidad, cuyo costo de cada uno fue de tres mil dólares en octubre de 2020, las muestras de las aguas residuales se realizaban manualmente.

La integración de la tecnología se debió a un programa piloto que fue aprobado por los directivos de la universidad y ahora forma parte fundamental en la lucha por evitar la propagación del virus.

El programa universitario de monitoreo forma parte del plan “Return to Learn” en el que la UCSD busca rastros del coronavirus en las aguas residuales residenciales.

ANTECEDENTE

El 18 de diciembre de 2021, investigadores de la Facultad de Medicina de la UC San Diego detectaron un pico máximo en la carga viral de COVID-19 en las muestras recogidas en Point Loma, la principal instalación de tratamiento de aguas residuales del Condado de San Diego.

En esa fecha se descubrieron las variantes Delta y Omicron en las muestras.