La concejal Jill Gálvez tiene en su portal de campaña su número de celular, que responde cuando algún residente del noreste de Chula Vista le llama para pedirle apoyo o para informarle sobre cualquier asunto que necesita su atención.

“Por favor llámeme a mi celular si alguna vez puedo serle de ayuda”, dice el portal de campaña por la alcaldía.

“Publiqué mi número porque me apasiona ayudar y mis representados lo saben”, platicó con El Latino San Diego la concejal del noroeste de la ciudad.

Se emociona al platicar de ocasiones como aquella en que tras recibir varias llamadas, se reunió con un grupo de residentes, y al conocer sus necesidades impulsó un servicio de trasporte eléctrico hasta la puerta de hogares de personas mayores de 55 años.

Dijo que es el mismo proceso, de escuchar y reunirse con sus representados, que le ha llevado a establecer como prioridades la seguridad de los vecindarios de Chula Vista, y enseguida promover la salud, los ingresos al atraer empleos mejor pagados, y el esparcimiento, con embellecimiento de los parques y senderos.

También se plantea como prioridad conseguir finalmente que Chula Vista tenga su propia universidad, en un terreno ya previsto para esa construcción.

Por ahora hay seis aspirantes a la alcaldía de Chula Vista para las elecciones de este año, y para Jill Gálvez es fácil reconocer algunos de sus puntos fuertes como candidata.

“Soy la única que tiene experiencia de décadas de liderazgo”, dijo, “tengo la experiencia de haber dirigido durante años a un gran número de personas en una empresa multimillonaria (de telecomunicaciones) y luego ser durante los últimos tres años una buena concejal en el sector público”.

Esa combinación permitió que Gálvez encabezara un proceso “para arreglar el presupuesto de la ciudad, que estaba en mal estado por problemas que crearon administraciones anteriores”.

La concejal trabajó hasta que el presupuesto de Chula Vista encontró estabilidad, lo que permitió que los residentes eligieran invertir en mejorar la seguridad, infraestructura y parques.

Jill Gálvez es esposa de Víctor Gálvez, un inmigrante de la Ciudad de México que estudió en SouthWestern College, y es madre de dos adultos jóvenes.