TIJUANA.- Más de doce familias migrantes acudieron desesperadas a la garita de Otay luego de que se les informó que el proceso de asilo por ahora está cerrado para ellas.

La directora del albergue Pro Amore Dei en Tijuana, Leticia Herrera, dijo a El Latino que aproximadamente 70 personas, incluidos niños, decidieron irse a la garita con intención de acampar ahí.

“Hasta donde entiendo, vinieron al albergue unas personas de Acnur (Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados) y les dijeron que el proceso de asilo está cerrado, entonces las familias se desesperaron, tomaron algunas de sus cosas y decidieron irse para Otay”, dijo Herrera.

La directora del albergue dijo que la mayoría de las personas que fueron a la garita son originarios del estado de Michoacán, que desde hace aproximadamente un año es escenario de una guerra entre carteles de las drogas que aterran a la población para obligarla a colaborar.

Las familias migrantes llegaron a las inmediaciones de la garita pero la oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP) desplegó a manera de antimotines a un grupo de agentes e impidió que los migrantes pidieran asilo.

Oficiales de migración de México invitaban por su parte a los migrantes a regresar al albergue con la promesa de que les investigarían información sobre el proceso de asilo.

La directora del albergue dijo que unas 50 personas han regresado, pero aproximadamente 20 más decidieron permanecer cerca de la garita.

La administración Biden reanudó el programa Quédate en México para recibir solicitudes de asilo pero esa política, que inició durante la era de Donald Trump, tiene ahora alcances muy limitados.

El gobierno de Estados Unidos solo recibe siete solicitudes a lo largo de toda la frontera, pero únicamente de migrantes de Cuba, Nicaragua, Venezuela y Colombia.

La mayoría de los migrantes en Tijuana son, en cambio, de México, Honduras, El Salvador y Guatemala.