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a organización Community Through Hope dice que la ciudad de Chula Vista acordó ayudarle en el 2018 y no lo hizo, pero cuando las personas que le pedían alimentos creció de 5,000 a 50,000 durante la pandemia, la ciudad anunció que le otorgaría 30,000 dólares.

La ciudad sin embargo no dio el dinero a Community Through Hope, se lo dio a la policía y dijo que la policía de Chula Vista había consumido 135,000 dólares en horas extras al tener que trabajar en las filas de gente hambrienta que se formaba en busca de ayuda de ese grupo.

Fue la única vez que en unos cuatro años la ciudad iba a dar a esa organización el apoyo que se había comprometido a dar.

Rose Vásquez, de Community Through Hope dijo que en lugar de ayuda, la ciudad le impuso inventarios sorpresivos y le exigió que compartiera sus instalaciones con otras organizaciones.

Esta es una de las quejas que agrupaciones civiles le dieron a la radio pública KPBS en una investigación sobre nula ayuda de la ciudad de Chula Vista a organizaciones. 

Dos reporteros de ese medio buscaron la versión de la ciudad, pero los funcionarios declinaron responder. 

Rubén Torres, director de la organización cultural Love Thy Neighbor, para jóvenes desatendidos, dijo por su parte a KPBS que en el 2019 la ciudad de Chula Vista le ofreció un edificio para convertirlo en centro cultural.

El día en que la ciudad citó a Torres para entregarle el edificio, no pudieron encontrar las llaves para abrir, le dijeron que las tenía el Departamento de Bomberos, y eso fue todo, nunca en los siguientes tres años no le entregaron las instalaciones.

Aparte, la ciudad invitó a Torres a que los jóvenes que ayuda su organización pusieran carritos cafeterías en las bibliotecas públicas de Chula Vista. Love Thy Neighbor invirtió miles de dólares en comprar los carritos que desde entonces siguen guardados, porque la ciudad nunca otorgó los permisos para que vendieran café.

Según Torres, cada ocasión que intentó restablecer la relación con la ciudad, fue como chocar con pared.