SAN DIEGO.- En un momento en que parece comenzar a relajarse las medidas de prevención frente a la pandemia de COVID-19, debido a ‘la confianza’ que ha generado entre la población el suministro de las vacunas (incluido el refuerzo), los focos rojos de advertencia siguén prendiéndose.

Y es que ahora se trata del Bombero y Paramédico de San Diego, Nickolas Ramírez, de 59 años de edad, quien falleció el pasado mes de febrero a causa de “complicaciones por COVID-19”.

Es sabido que los bomberos de California y Paramédicos, como Nickolas, han tenido una destacada actuación apoyando a personas que han sido contagiadas, el riesgo que corren al hacer su trabajo es muy serio.

Ramírez fue descrito para el propio departamento como un destacado paramédico que “trató cada paciente como si fuera un miembro de su propia familia. Su compasión no conoció límites”, se indicó, tanto con su familia de bomberos como con sus pacientes.

En un comunicado de prensa emitido el martes 8 de marzo, se indica que el gobernador de California, Gavin Newsom dijo: “Jennifer (su esposa) y yo, lamentamos el fallecimiento prematuro del Bombero-Paramédico Ramírez, fue un socorrista dedicado y amado miembro de la comunidad a quien extrañaremos mucho”.

De acuerdo con el Departamento de Bomberos y Rescate de San Diego, “Ramírez se unió al Departamento en 2033 y más recientemente se desempeñó como subjefe de bomberos en la División de Reducción de Riesgos Comunitarios”.

Y fue descrito por la corporación como “uno de los bomberos más afables alrededor”, con “un ingenio rápido como un rayo” que “hacía a los que lo rodeaban reir constantemente”.

Al señalar que se graduó de la 60 Basic Fire Academy (Academia Básica de Bomberos como bombero y paramédico, trabajó en la estaciones 10, 23 y 34, la corporación afirmó estar sorprendida por este inesperado deceso de este valioso elemento.

Se anticipó que en el Capitolio (en Sacramento) se ondearán banderas a media asta en honor del Bombero-Paramédico de San Diego, Nickolas Ramírez.