La oficina del sheriff reportó la muerte bajo custodia de un hombre en el centro de detenciones George Bailey del condado en la zona de Otay Mesa.

Omar Ornelas, de veinticinco años, residente de San Marcos, estaba el miércoles en una celda con otros dos hombres. Cuando Ornelas y otro detenido en la misma celda no respondieron a un control de seguridad, los oficiales fueron a la celda y encontraron a Ornelas y a otro hombre inconsciente.

El sheriff dijo que los agentes revivieron al otro hombre, no identificado, con una dosis de naloxona, un medicamento que revierte las sobredosis de opioides. Oficiales del centro de detenciones llevaron a ese hombre a un hospital y se salvó de morir por sobredosis.

Sin embargo el sheriff informó que los intentos por revivir a Ornelas, también en sobredosis, fueron inútiles. En los intentos participaron tanto oficiales del sheriff omo paramédicos.

“Junta de Revisión de Cumplimiento de la Ley de Ciudadanos fue notificada de la muerte y respondió al Centro de Detención George Bailey”, informó el sheriff.

Ornelas fue detenido inicialmente en el 2018 bajo cargos de vandalismo, pero la policía de Oceanside presentó cargos adicionales por homicidio y uso de arma de fuego para beneficiar a una pandilla.

El condado de San Diego está en el centro de una controversia sobre una auditoría que encontró “muertes excesivas bajo custodia”.

Según una auditoría, el condado de San Diego tuvo 24 muertes en la cárcel más de lo proyectado entre 2010 y 2020, el porcentaje más alto entre los 12 condados más poblados de California.

A mediados de marzo, la asambleísta Akilah Weber presentó un proyecto de ley, el Proyecto de Ley de la Asamblea 2343, conocido como Ley para salvar vidas en custodia, para garantizar que las personas bajo custodia sean tratadas con dignidad. Además, en marzo, la Junta de Supervisores del Condado de San Diego aprobó todas las recomendaciones hechas en la auditoría estatal que encontró a San Diego como condados con “muertes excesivas bajo custodia”.