Hoy miércoles, 15 de junio, se cumple una década de que el ex presidente Barack Obama anunciara el programa de Acción Diferida para los Llegados en la Infancia, Deferred Action for Chilhood Arrival, mejor conocido por sus siglas, DACA.

Desde que el ex presidente demócrata anunció, el 15 de junio de 2012, los alcances y las limitaciones del programa dio a conocer los requerimientos o requisitos de elegibilidad que deberían reunir los solicitantes para poder calificar para dicho programa.

Estos eran, como se recuerda: Haber llegado a Estados Unidos antes de cumplir 16 años y no haber cumplido más 30 años el 15 de junio de 2012, que como anticipamos arriba, fue la fecha en que entraba en vigencia dicho programa.

Y por supuesto, un requisito esperado por ser una regla general en la mayoría de los proceso de inmigración en Estados Unidos: Haber vivido de manera continua en el país durante por lo menos 5 años antes del 15 de junio de 2012 y que al momento de solicitar el permiso estuviese presente en territorio estadounidense.

Cerca de un millón de ‘Dreamers’ siguen en espera y su única arma frente a la indiferencia de los políticos es manifestarse de diversas formas para que les escuchen. Fuente de la foto: cccu.org
Una orden ejecutiva, no una ley

Pero al tratarse de una orden ejecutiva del ex presidente, DACA pronto se enfrentaría a la realidad de los intereses ideológicos y politicos de los partidos estadunidenses y no fueron pocas las veces de que jueces afines a la ideología republicana bloqueara -una y otra vez- el decreto, argumentando que no se trataba de una ley, al no haber sido aprobada por el Congreso, sino de una decisión unilateral de Obama.

Los demócratas por su parte han venido cuestionando el hecho de que los llamados ‘Dreamers’ o ‘Soñadores’, siguen en el limbo esperando una acta (la de sueños), que el Congreso se ha negado a aprobar y que en la práctica ha sido -por lo menos hasta ahora, solamente un ideal para estos jóvenes, la mayoría de los cuales ya son adultos y aportan su fuerza de trabajo a la economía del país.

Imagen-Cortesía: Cerro Coso Community College.
Sólo han quedado nostalgia y recuerdos

Se destacó en esas fechas que la entonces estudiante de SDSU Gloria Cruz fue una de las primeras alumnas que hizo uso del waiver AB 540 que entró en vigor en enero del 2013 tras ser firmado por el ex gobernador demócrata Jerry Brown.

Pero 4 años después, el 5 de septiembre de 2017, el ex presidente Trump había cancelado el programa DACA, dejando a unos 40 mil ‘dreamers’ y alrededor de 1 millón a nivel nacional en el limbo.

Tras la fuerte presión y persecusión de que fueron presa los estudiantes indocumentados en la administración encabezada por el republicano Donald Trump, los colegios y universidades de California continúan con su tendencia a ofrecerles centros de protección.

Y el más reciente fue el anuncio de apertura del flamante Dreamer Resource Center por parte de Mesa College el 7 de diciembre reciente.

La postura de CHIRLA

Para unirse a miles que conmemoran los 10 años de DACA durante la semana del 13 al 16 de junio de 2022, una delegación de California de diez inmigrantes protegidos por el programa viajaron a la ciudad de Washington, D.C.

Ello lo confirmó en un comunicado, The Coalition for Humae Immigrant Rigths, LA, (La Comisión de Derechos Humanos para los Inmigrantes de Los Angeles).

Recuerda que desde hace diez años, “más de 800,000 inmigrantes han sido protegidos por este programa y han vivido en el limbo esperando que el Congreso y ahora la Administración Biden cumplan su promesa de hacer de esa tirita temporal un camino permanente hacia la ciudadanía”.

Y agrega que “los jóvenes inicialmente protegidos por DACA han crecido, formado familias, carreras y negocios. Los beneficios del programa DACA son innegables, y debido a las políticas racistas y la falta de voluntad de quienes están en el poder desde 2012, también lo han sido la ansiedad, las dificultades económicas, el miedo…Y la pregunta interminable de cuándo dirá Estados Unidos, ¿sí a los inmigrantes?.

Un testimonio revelador de
una ‘Dreamer’ y activista

El  mensaje de la activista, Dreamer y directora de Ángeles de la Frontera, Dulce García, en una entrevista concedida hace años, sigue siendo una duro testimonio que refleja el tipo de país y sociedad que los Soñadores han tenido que enfrentar desde que les abrió esta puerta, que se abre y se cierra a capricho de los gobiernos en turno:

“You’re ilegal”

“Me cortó las alas, me dijo: “you’re ilegal’; entonces no se usaba la palabra ‘Dreamer’, no se autorizaba para describirnos, en 2001. No era algo que se platicara; era todavía vergonzoso”, recordó.

“Ya había sido aceptada en varias universidades cuando estaba en San Diego High School, y a la que yo tenía muchos deseos de asistir era UC Davis, pero cuando fui con el Consejero me dijo que nunca iba a poder estudiar y menos en una universidad”, dijo en esta reveladora entrevista con El Latino San Diego.

Hace dos décadas de su amarga experiencia y hoy irónicamente la Universidad de California, San Diego, donde ella se recibió como Abogada, San Diego State University y colegios comunitarios como el de San Diego (San Diego Community College), Chula Vista Southwestern College (con el Centro de Apoyo a Dreamers inaugurado a principios de mayo de 2019)y el de San Diego Mesa College entre otros muchos, cuentan con un departamentode protección a los soñadores, aunque desgraciadamente continúan en el limbo.

“No vamos a permitir
que nos sigan usando”

Y transcurrida una década de promesas incumplidas cerramos esta nota con las palabras pronunciadas por otra activista, en entrevista con este reportero efectuada y publicada en El Latino de San Diego el 15 de febrero de 2018.

“Venimos a amplificar el mensaje de que nosotros los jóvenes indocumentados no vamos a permitir que el gobierno nos siga usando como bandera política para llegar a la Casa Blanca”.

La anterior advertencia la hizo Fernanda Madrigal, Dreamer y miembro de la organización Seed Project, poco antes de iniciar una marcha de Border Field State Park al Frienship Park.

“Las respuestas a nuestros problemas”, continuó, “no está en manos de políticos. Una y otra vez nos han demostrado que nada más usan nuestras historias y nuestros problemas cuando necesitan un voto, pero ya cuando lo han recibido, se les olvidan las promesas que han hecho. Llamamos a nuestra comunidad a que sigamos luchando porque ahí es donde está la respuesta”.

Jóvenes se manifiestan durante una marcha con dirección a la división fronteriza entre las playas de San Ysidro y Tijuana. Foto-Archivo:
Horacio Rentería/El Latino San Diego.
Copia de la portada de la edición 06 de mediados de febrero de 2018 en el que se publicó la nota sobre
el tema.