El derecho legal a las mujeres estadounidenses a decidir sobre su cuerpo perdió lo que sus defensoras habían avanzado en medio siglo de historia en el país, ante la prohibición la Suprema Corte de la Nación el Derecho al Aborto.
Esta decisión, considerada como sin precedente por parte de los 9 miembros que forman la Suprema Corte, logra -quizás sin proponérselo- lo que en la mesa de billar llaman un golpe de tres bandas: Al permitir a los estados del país prohibir el aborto en cada una de sus entidades; al Congreso prohibirlo a nivel nacional y enciende el clima político-electoral entre los demócratas y republicanos a cuatro meses de la elección general.
La historia de este derecho constitucional revocado databa de 1973 cuando la Corte Suprema resolvió entonces en favor de la Libertad de una mujer embarazada de poder abortar sí así lo consideraba necesario, apegándose a los procedimientos médicos y terapeúticos esblecidos.
Con ello terminó la disputa legal que encaró la señora Norma McCorvey, quien resultó en estado de embarazo y deseaba abortar pero al vivir en el estado de Texas, una de las entidades más conservadoras del país, respondió demandando al entonces fiscal de Distrito local, Henry Wade, por lo que el juicio se conoció como Roe vs. Wade (identificaa la primera el seudónimo de ‘Jane Roe” y el apellido del Fiscal.
Pero en esencia la batalla resuelta en los tribunales apenas comenzaba para los estadounidenses que se polarizaron expresándose a favor y en contra de esta decisión, y dependiéndose del control ideológico y político de la Corte y las posturas de los grupos sociales sobre el tema.
Sobre ello, la organización California Planned Parenthood escribió en su cuenta de facebook en cuanto conoció la noticia:
“La Corte Suprema acaba de anular Roe V. Wade, poniendo fin a nuestro derecho constitucionalal aborto. Sabemos que puedes estar sintiendo muchas cosas en este momento: Dolor, ira, confusion. Lo que sientas está bien. Estamos aquí contigo y nunca dejaremos de luchar por usted”.

Y es que es precisamente el estado de California, al ser dominado por un gobierno de ideología política mayoritariamente demócrata, uno de los que más reciente la decisión de la. Suprema Corte.
No se debe olvidar, en este sentido, que hace menos de dos años, activistas iniciaron una campaña -que contaba con el respaldo del gobernadora Gavin Newsom- para convertir a California en un Estado Santuario del Aborto.
Las reacciones de sorpresa y en algunos casos de evidente enojo por esta decisión han sido claras, pero atender a lo que escribió en su cuenta de Facebook la Supervisora Nora Vargas, ex directive de California Planned Parenthood y actual Supervisora del Condado de San Diego, es una muestra de ello.
“Como alguien que ha estado al frente del movimiento de justicia reproductiva, luchando por el acceso al aborto durante 30 años, es una pena que hayamos llegado a este momento. Las acciones de hoy son desalentadoras, pero quiero asegurarme de que todos recuerden que el acceso al aborto es seguro, legal y accesible.Todo residente del condado de San Diego que necesite un aborto tendrá acceso.
Toda californiana que necesite un aborto tendrá acceso.Cualquiera que venga a California en busca de un aborto, es bienvenida y tendrá acceso a un aborto.
El aborto es cuidado de la salud. Proteger los derechos reproductivos y el acceso al aborto seguirá siendo una prioridad de atención médica para mí. Hoy, me solidarizo con los defensores de todo nuestro condado y nuestra nación, con el corazón roto. La lucha continúa. Continuaremos organizándonos, movilizándonos y luchando para defender nuestro derecho a acceder a abortos legales y seguros.
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Diego.

