SAN YSIDRO, CA.- El impacto prolongada pandemia de COVID-19 ha tenido sobre el desarrollo económico local, no ha sido impedimento para que se detengan los proyectos de construcción habitacional y de oficinas en las ciudades del sur del condado de San Diego, especialmente los más próximos a la frontera con México.

Ello lo evidencian las edificaciones que tienen lugar en las ciudades de San Ysidro (en San Ysidro Boulevard 470 casi esquina con Averil Road) y en Third Avenue y K Street, en Chula Vista.

Otra gran unidad se construye en National City Boulevard y 12 Street, a un costado del edificio del City Hall. Lo mismo ocurre en la ciudad de San Diego.

El hecho que sin importar la crisis económica generada por el aumento a la gasolina y la alta inflación prevaleciente en la mayoría de los productos y servicios, la construcción de unidades habitacionales proyectadas para resolver la demanda de la llamada por los gobiernos locales como vivienda accessible, sigue adelante.

Edificación en San Ysidro Boulevard muy cerca de Averil Road.

El otro hecho es, sin duda, que aunque los gobiernos de las ciudades plantean la solución al incremento de ‘los homeless’ con la edificación de este tipo de vivienda, la realidad es que un amplio sector de las familias en las comunidades tienen tan bajos ingresos anuales que no califican ni siquiera para este tipo de programas de vivienda.

La pregunta relevante para las familias, las comunidades y el gobierno es ¿ serán realmente viviendas accesibles para quienes carecen de ellas o solo beneficiarán a unos cuantos?. Lo cierto que este es el problema más grave que enfrentan las familias de San Diego que tienen que pagar altas rentas en viviendas que nunca serán de ellos.