SAN DIEGO.- Hasta un 30 por cientos de los pacientes infectados por SARS-CloV-2 (mejor conocido como COVID-19), pueden experimentar síntomas persistentes.

Ante ello, la Universidad de California, San Diego (UC San Diego) y el Hospital de los Niños Radys (Rady’s Children Hospital), anunciaron una asociación para llevar a cabo un estudio nacional “de larga duración COVID”.

El estudio tendrá una duración de 4 años y será patrocinado por los Institutos Nacionales de Salud (NIH), que invertirán en el mismo $1.15 mil millones.

Con la investigación mencionada se “busca saber por qué y cómo prevenir los efectos persistentes y comprender mejor el impacto a largo plazo del COVID-19 en los pacientes de todos los grupos demográficos de los Estados Unidos”.

“Comprender mejor las secuelas post-agudas”

De hecho lleva el nombre de Iniciativa RECOVER (Investigación de COVID para mejorar la recuperación) y su propósito -se adelantó- es comprender mejor las “secuelas post-agudas de las infecciones por SARS-CoV-2”o PASC (Post-Acute Sequelae of SARS-CoV-2 Infection), más comúnmente conocidaas como “long-COVID”.

Y se aclara en el estudio que Long-COVID se refiere “a los síntomas que persisten durante semanas o meses después de la infección aguda por COVID-19”.

Se da a conocer en el estudio que los síntomas incluyen dolor, dolores de cabeza, fatiga, “niebla mental”, dificultad para respirar, ansiedad, depresión, fiebre, tos crónica y problemas para dormir.

“Síndrome inflamatorio multisistémico, en algunos casos”

Se agrega en la investigación en la que participan UCSD y el Hospital de los Niños, “en algunos niños y adultos afectados, el PASC incluye el síndrome inflamatorio multisistémico (MIS-C y MIS-A), una condición en que las diferentes partes del cuerpo pueden inflamarse, incluidos el corazón, los pulmones, los riñones, el cerebro, la piel, los ojos o los órganos gastrointestinales”.

Se advierte que cualquiera de estos síntomas puede tener un profundo impacto  en la calidad de vida (de las personas).

Recuerda el estudio que se han reportado más de 90 millones de casos de COVID-19 en los Estados Unidos desde que comenzó la pandemia a principios de 2020, según los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades.

Y destaca que aunque la incidencia de COVID prolongado no se conoce con precision, los datos actuales sugieren que entre el 10 y el 30 por ciento de las personas  que tienen una infección aguda experimentarán síntomas persistentes que durarán al menos un mes.

“Puede afectar a ciertos grupos socioeconómicos”

Resalta asimismo que “los datos preeliminares sugieren que PASC puede afectar de manera desproporcionada a ciertos grupos socioeconómicos y demográficos, incluidos los grupos que estarán representados en el estudio de UC San Diego/Rady”.

Kelan Tantisira, profesor y jefe de la División de Medicina Respiratoria del Hospital de los Niños Rady de San Diego, indicó que “estamos entusiasmados dse ser parte de este esfuerzo nacionalo para aprender más sobre la larga duración del COVID y los factores que ponen a alguien en riesgo de desarrollar esta afección”.

“Desarrollar estrategias de prevención”

Por su parte, Kyung (Kay) Rhee, profesor y jefe de la División de Salud Infantil y Comunitaria de la Facultad de Medicina de UC San Diego señaló que “nuestro objetivo es comprender mejor la enfermedad para desarrollar tratamientos efectivos y estrategias de prevención para la comunidad”.

Se anticipó que más de 30 equipos de investigación en todo el país recibirán el apoyto de más de $448 millones en fondos por parte de los NIH y “los equipos estudiarán y compartirán datos en tiempo real, brindando la escala necesaria para desarrollar información y respuedstas lo más rápido posible”.

Finalmente se aclaró que el estudio se conoce como PEDS-PASS (Estudio de epidemiología y disparidades pediátricas del SARS-CoV-2 posagudo y se evaluará “con que frecuencia ocurre  (la enfermedad) en la comunidad después de una infección aguda y se seguirá la historia natural y los factores de riesgo de PASC durante varios años en recién nacidos, niños y adultos jóvenes”.