SAN DIEGO.- Durante la primera semana de enero de este año se publicó en la Sección Salud de El Latino San Diego que investigadores de la Universidad Estatal de San Diego (pertenecientes a e) trabajan en un programa de apoyo a las personas afectadas por el tabaquismo y en particular por el llamado “humo de tercera mano”.

Se recordó asimismo en este artículo que “el humo ded tercera mano es una mezcla de químicos que deja el humo de segunda mano, que permanece en la superficie y en el polvo, que se vuelva a emitir en el aire, que se suspende de los depósitos de polvo y que reacciona con los oxidantes y otrocompuestos en el ambiente, produciendo nuevos contaminantes”.

Por lo mencionado no solo no desaparece sino que puede mantenerse impregnado en las paredes, el piso y los muebles por decenas de años.

Se precisó entonces que por todo ello “como parte del Consorcio de Investigación del Humo de Tercera Mano (Thirdhand Smoke Research Consortium), (un) “proyecto financiado por el Programa de Investigación de Enfermedades Relacionadas con el Tabaco de California (California Tobaco Release Disease Research Program)”, se busca “proteger a los californianos de la exposición de residuos tóxicos y persistentes que dejanel tabaco, los cigarillos electrónicos y el uso de la mariguana”.

Hoy sin embargo tenemos nuevas noticias sobre el tema como resultado de esta importante investigación efectuada por personal de San Diego State University Research Foundation.

Y es que en un reciente artículo publicado en el sitio web de SDSU se indica que se ha encontrado que “las habitaciones designadas para fumadores y no fumadores son insuficientes para satisfecer” (los requerimientos de salud) “de los huéspedes”.

Se advierte que conforme a datos proporcionados por TripAdvisor, una plataforma en línea en donde se reciben millones de opiniones de los clientes sobre los servicios turísticos recibidos, y se encontraron importantes revelaciones:

“Los investigadores analizaron”, se aclara, “más de 332,000 reseñas de huéspedes de TripAdvisor sobre sus experiencias al hospedarse en 477 hoteles de Estados Unidos en 10 Estados”.

“De los hoteles incluidos, el 96% (estaban clasificados como ‘libres de humo’). “pero solo el 63% de los sitios web de los hoteles declararon que eran libres de humo”, se destaca en el artículo publicado por SDSU.

Y se agrega en el mismo sentido que “por cada 100 revisiones de habitaciones para no fumadores, hubo, en promedio, diez quejas relacionadas con el tabaco, los cigarrillos electrónicos o la contaminación por cannabis” (mariguana)”

Y de estas quejas, se afirma, el 80% fueron sobre residuos de humo de tercera mano dejados por productos de tabaco usados por huéspedes anteriores en lugar del humo de segunda mano de otros huéspedes que fumaban activamente.

Se cita luego, a manera de advertencia, declaraciones de George Matt, uno de los investigadores del estudio referido y profesor de Salud Pública y Psicología de SDSU, que se observó que “muchos hoteles declaran ofrecer a sus huéspedes cuartos libres del humo de tercera mano pero no pueden cumplir con esta ‘promesa’ “.

Y lo que resulta más inquietante de acuerdo a la alerta del profesor Matt: “Esta es una preocupación particular para los huéspedes que no pueden pagar los hoteles más caros”/

La nueva advertencia queda clara en la entrevista que Rosa Alvarez, de la Biblioteca Rover Tabaco Control de la Universidad Estatal de California en Davis hizo a Aldo Muñoz, del equipo del Centro de Recursos de Humo de Tercera Mano en la Universidad Estatal de San Diego y publicada en este semanario.

El humo de segunda mano del tabaco queda impregnado (en paredes, pisos y muebles0  y con el paso del tiempo, por los químicos, pasa a hacer humo de tercera mano, un enemigo invisible. Foto-Cortesía: Adobe Stock.

“Creo que casi todos están familiarizados con el concepto de humo de segunda mano, pero ¿qué el humo de tercera mano? ¿En qué se diferencia y cómo nos vemos expuestos a él?”, le preguntó Rosa:

La respuesta de Aldo Muñoz fue inequívoca: “En pocas palabras, el humo de tercera mano es el residuo químico que queda en todos los ambientes interiores donde se ha fumado tabaco. Se acumula en el polvo, se acumula en las superficies y se incrusta en cualquier objeto que se pueda encontrar en un ambiente interior”.

Y ejemplifica: “si alguna vez tuvo la desgracia de llegar tarde a un hotel y le asignaron una habitación para fumadores, ha olido el olor desagradable del humo de tercera mano…”

Pero lo que ahora se ha revelado conforme a esta investigación de SDSU es que del dicho al hecho hay un largo trecho y aunque muchos hoteles (contando los moteles) declaran cumplir con la restricción para fumadores y no fumadores, hay muchos que no lo hacen en perjuicio y en serio riesgo para de los huéspedes que tienen la mala fortuna de hospedarse en los mismos.

Aunque muchos hoteles tienen el anuncio de libre de tabaco, no todos cumplen con este ordenamientoFuente de la imagen: Basil MK via Pexels/News Center SDSU.