INGREDIENTES
Patata 600 g
Harina de trigo 25 g
Huevo 1
Sal una pizca
Aceite de oliva para freír
PROCEDIMIENTO
Pelamos las patatas, las lavamos y las pasamos por un rallador grueso. Lo ideal para ahorrarnos algo de trabajo es usar un robot de cocina, pero si no disponéis de uno en casa, con un rallador manual se hace un buen trabajo.
Escurrimos la patata rallada para retirar todo el líquido que nos sea posible. Para ello la envolvemos en un trapo de cocina y lo retorcemos. Nos colocamos sobre la pila, saldrá bastante líquido. Cuanto más seca quede la patata, mejor.
En un recipiente hondo y amplio mezclamos la patata escurrida con el huevo, la harina y un poco de sal. Removemos hasta homogeneizar. Calentamos un dedo de aceite en una sartén (mejor si es antiadherente) y depositamos cucharadas de la mezcla, que aplastamos ligeramente para dar forma circular.
Si quieres ahorrar tiempo puedes pasar las patatas crudas por una picadora o batidora hasta que queden como un puré, sin añadir nada de líquido.

