Se pueden encontrar actividades y movimientos que favorezcan la función cardio-respiratoria./Foto: Archivo

El ejercicio y la actividad física son importantes a medida que se envejece, ayudan a mantener el cuerpo y el cerebro sanos, por ello los especialistas recomiendan su práctica con el fin de reducir riesgos de enfermedades crónicas y mejorar la calidad del sueño.

El doctor Diego Balcón Caro, ha expresado que “hacer ejercicio es un hábito que favorece el bienestar a nivel físico, mental y emocional; contribuye a mantener la salud, reduce los factores de riesgo asociados a enfermedades crónicas, ayuda a la movilidad articular, a la flexibilidad y mejora la calidad del sueño”.

El especialista afirma que “realizar ejercicio de forma diaria ayuda al organismo a producir endorfinas, eleva la autoestima, mejora la salud mental, la oxigenación, disminuye síntomas de ansiedad, depresión y estrés”.

La práctica constante de ejercicio en casa, parques o gimnasios, explica el médico, es importante en todas las etapas de la vida; “por ello se recomienda iniciar con rutinas leves de 30 minutos diarios y aumentar poco a poco el tiempo y la intensidad, según lo permita el organismo de cada persona”.

Balcón Caro destacó que habitualmente los organismos de salud pública en la mayoría de los países ofrecen programas y acciones desde los cuales se asesora y acompaña a los adultos mayores y sus familias para aprender sobre menús saludables y consejos prácticos para la actividad física.

Consultar primero al médico

Antes de iniciar cualquier actividad física o rutina de ejercicio, los especialistas hacen hincapié en la importancia de acudir a revisión médica, esto con el fin de conocer el estado de salud del cuerpo y saber si existe algún problema o lesión que pudiera agravarse con el ejercicio.

Balcón Caro, subrayó que “las personas con alguna enfermedad crónica deben informar a su médico sobre la actividad que pretenden realizar, para que les oriente sobre cualquier dato de alarma que se pueda presentar”.

Indicó también que “la mejor hora para ejercitarse es cuando la persona tiene tiempo, y como tal, establecerlo como un hábito, ya sea por la mañana, a mediodía o en la noche”.

Según sean las condiciones de salud de cada persona, se pueden encontrar actividades y movimientos que favorezcan la función cardio-respiratoria y de fuerza muscular, para evitar pérdida de masa muscular y caídas. “Mantenerse activo puede ayudar a mantenerse independiente al prevenir la pérdida de movilidad física. También puede retrasar el deterioro cognitivo relacionado con la edad”, enfatizó.