Paquetes de metanfetaminas estaban mezclados con las jícamas.

El equivalente a más de 15 millones de dólares en narcóticos fueron interceptados por oficiales de Aduanas y Patrulla Fronteriza en la instalación de carga de Otay Mesa, en envíos de vasijas de barro, jícama y muebles, informaron las autoridades.

Detallaron que la primera incautación ocurrió en la tarde del día de San Valentín cuando un hombre de 39 años de edad, conductor de un camión del 2006, solicitó admisión a los Estados Unidos en las instalaciones de carga de Otay Mesa. El conductor fue remitido para una evaluación adicional después de presentar un documento de entrada válido y declarar su envío de muebles.

Un perro detector de CBP revisó el camión alertando a los oficiales a descubrir y retirar 69 paquetes de metanfetamina, que pesaban aproximadamente más de 515 libras, tres paquetes de pastillas de fentanilo que pesaban más de 23 libras y dos paquetes de cocaína que pesaban casi 11 libras.

La segunda incautación ocurrió dos días después, el 16 de febrero, poco después de las 10 a.m., cuando un hombre de 44 años que conducía un camión con remolque modelo 2012 solicitó ingresar a los Estados Unidos presentando un documento de viaje válido y un manifiesto para un envío de ollas de barro.

Después de ser referidos para una inspección adicional, los oficiales descubrieron 132 paquetes de marihuana que pesaban aproximadamente 1,472 libras escondidos dentro de las ollas.

Solo unas horas más tarde, alrededor de las 6 p.m., los oficiales de CBP detuvieron a un conductor masculino de 24 años en un camión con remolque rojo 2013. Las autoridades incautaron 880 cajas de jícamas frescas que contenían 1219 paquetes de metanfetamina que pesaban aproximadamente 2180 libras. Los paquetes de metanfetamina estaban mezclados con las jícamas.

Según CBP, los 1.425 paquetes, en total, que contenían narcóticos fueron incautados con un valor estimado en la calle de $15,4 millones.

“Las tendencias de contrabando pueden cambiar, pero una cosa que siempre permanecerá igual es la diligencia y dedicación de nuestros oficiales para evitar que los narcóticos ingresen a los EE. UU.”, dijo Sidney Aki, director de Operaciones de Campo de CBP para la Oficina de Campo de San Diego.